Boletim | Força-Tarefa Adaptação como prioridade | Julho 2026

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Colegas, amigos y aliados,

Un mes después de Bonn, la agenda de adaptación sigue dejando señales mixtas. Su conversión como prioridad política discursiva representa un importante avance, pero el cierre de la SB64 dejó un balance desalentador con relación al Objetivo Global de Adaptación (GGA), finalizado sin consenso. Mientras esperamos volver a discutir el GGA en la COP31, los gobiernos nacionales deben empezar a actuar ahora. Entramos en la fase decisiva: convertir los compromisos políticos en capacidad real de preparación y respuesta.  Ante la posibilidad de un episodio de El Niño particularmente intenso, América Latina y el Caribe tienen la oportunidad de fortalecer desde ahora la planificación preventiva, la coordinación multinivel y escalar el financiamiento para adaptación. 

Frente a este contexto, desde la Fuerza de Tarefa “Adaptación como Prioridad para América Latina y el Caribe”, decidimos que julio no podía ser solo un mes de balance técnico: también debía ser un mes de llamados políticos claros. Por eso, impulsamos una carta dirigida a las personas candidatas al cargo de Secretaria‑General de las Naciones Unidas, subrayando la necesidad de posicionar la adaptación climática en el centro del próximo mandato y articulando las proyecciones de El Niño, los impactos crecientes del cambio climático y las necesidades cada vez mayores de financiamiento para adaptación como un mismo desafío que golpea a las comunidades más vulnerabilizadas. Hasta el cierre de este boletín, fuimos más allá de nuestra región: más de 80 organizaciones de todas las regiones del mundo firmaron la carta, que será enviada en los próximos días a las candidaturas, reforzando la voz colectiva de la región en el debate sobre liderazgo climático en la ONU.

Al mismo tiempo, la Fuerza de Tarea llevó la adaptación como prioridad regional directamente al corazón de la Belém Mission to 1.5, respondiendo a la convocatoria de insumos lanzada por las Presidencias de la COP y subrayando que, en nuestra región, avanzar en la implementación de las NDCs y de los Planes Nacionales de Adaptación significa cerrar brechas muy concretas entre planificación y acción. Nuestra contribución se apoya en la evidencia de que, a enero de 2026, 23 de 33 países de América Latina y el Caribe ya presentaron sus NDC 3.0, 22 sus Reportes Bienales de Transparencia y 17 sus Planes Nacionales de Adaptación ante la CMNUCC, mientras otros seis tienen sus NAPs en proceso; sin embargo, la implementación sigue siendo desigual, sub financiada y marcada por fuertes asimetrías institucionales y territoriales. En este sentido, la Mission to 1.5 es también una oportunidad para insistir en que fortalecer la adaptación en la región es, al mismo tiempo, una prioridad ambiental, de desarrollo, de equidad y de seguridad.

En este boletín de julio buscamos compreender qué está pasando después de Bonn: cómo los Indicadores de Adaptación de Belém empiezan a ser probados en países concretos, qué nos dicen los principales fondos sobre la arquitectura del financiamiento para la adaptación y cómo experiencias territoriales ponen en evidencia la distancia entre las métricas globales y la vida cotidiana de las comunidades. Al hacerlo, queremos subrayar una idea central: en un contexto de El Niño 2026‑2027 y de decisiones pendientes rumbo a la COP31, la fuerza política de América Latina y el Caribe dependerá de nuestra capacidad de conectar pruebas técnicas, relatos comunitarios y debates sobre financiamiento en una misma agenda de adaptación como prioridad.

Somos una red con más de 40 organizaciones de 13 países de América Latina y el Caribe. Si tu organización aún no forma parte de nuestra Fuerza de Tarea y quiere sumar esfuerzos, el canal está abierto: adaptacao@institutotalanoa.org.

Con afecto,
Equipo de la Fuerza de Tarea de Adaptación (Instituto Talanoa & Secretariado de CANLA)

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🔎 En foco: Avanza la implementación de los Indicadores de Adaptación de Belém (BAI) con experiencias piloto de distintos países

El 29 de julio, la CMNUCC (UNFCCC) y la Presidencia de la COP30 organizaron el seminario web “Prueba de los Indicadores de Adaptación de Belém: prácticas emergentes y vías para su implementación”. El evento reunió a representantes de gobiernos, organismos internacionales y expertos para intercambiar experiencias sobre la aplicación de los 59 Indicadores de Adaptación de Belém (BAI), adoptados en la COP30 para apoyar el seguimiento del Objetivo Global de Adaptación (GGA), y debatir los principales desafíos y oportunidades para su implementación en los contextos nacionales.

Un mensaje transversal de las discusiones fue que la implementación de los BAI debe construirse sobre los sistemas, políticas y capacidades que los países ya poseen, en lugar de crear procesos paralelos. Los participantes coincidieron en que las experiencias piloto son fundamentales para identificar brechas metodológicas, fortalecer la disponibilidad de datos y adaptar el marco global a las diferentes realidades nacionales, preservando el carácter voluntario, flexible y no prescriptivo de los indicadores.

Las presentaciones también mostraron que ya existen avances concretos en distintas regiones. Brasil compartió los resultados preliminares de su ejercicio piloto, orientado a evaluar la capacidad de reporte, la disponibilidad de datos y las brechas metodológicas de los indicadores, y anunció que este trabajo se incorporará al monitoreo del Plan Nacional de Adaptación (PNA), el Plano Clima, los Informes Bienales de Transparencia (BTR) y las Comunicaciones Nacionales. Por su parte, el Grupo de Países Menos Adelantados (LDCs) presentó un enfoque gradual para la implementación de los BAI, basado en el aprovechamiento de los sistemas, datos y políticas ya existentes en cada país. La presentación destacó la importancia de adaptar el proceso a los distintos niveles de capacidad institucional y fortalecer el intercambio de experiencias entre los países. Finalmente, la experiencia del Gran Chaco (Argentina) ilustró cómo los BAI pueden aplicarse desde una perspectiva subnacional y sectorial, aportando lecciones para su operacionalización en diferentes contextos.

🌍 Diálogo sobre las oportunidades de acceso al financiamiento para la adaptación provenientes de las entidades operativas del Mecanismo Financiero y del Fondo de Adaptación

El pasado 14 de julio, el Comité de Adaptación de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) llevó a cabo un diálogo temático para analizar las oportunidades de acceso al financiamiento para la adaptación ofrecidas por las entidades operativas del Mecanismo Financiero y el Fondo de Adaptación. El intercambio reunió a representantes del Fondo Verde para el Clima (GCF), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), el Fondo de Adaptación, países y organizaciones de apoyo, con el propósito de examinar cómo fortalecer el acceso a los recursos disponibles, facilitar la transición desde la planificación hacia la implementación de la adaptación y mejorar la coordinación entre los principales mecanismos financieros.

Las intervenciones de los tres fondos evidenciaron una visión compartida sobre la necesidad de consolidar un enfoque basado en las prioridades definidas por los países y respaldado por un acompañamiento continuo a lo largo del ciclo de la adaptación. El GCF destacó el papel de sus programas de readiness, preparación de proyectos y apoyo a la implementación de los Planes Nacionales de Adaptación (NAPs), así como las reformas en curso para fortalecer la coordinación entre fondos, agilizar los procesos de acreditación y mejorar la eficiencia en el desarrollo de proyectos. Por su parte, el GEF subrayó su papel en la traducción de las prioridades nacionales en inversiones concretas mediante financiamiento basado en subvenciones, con énfasis en la implementación de los NAPs y en la complementariedad con otros mecanismos financieros. A su vez, el Fondo de Adaptación resaltó su enfoque exclusivo en la adaptación, el fortalecimiento de las entidades nacionales acreditadas, la adaptación liderada localmente y la innovación como mecanismos para demostrar soluciones que posteriormente puedan ampliarse mediante otras fuentes de financiamiento. En conjunto, las intervenciones reflejan un consenso sobre la importancia de fortalecer las capacidades institucionales, consolidar carteras de inversión y ofrecer un acompañamiento sostenido desde la planificación hasta la implementación.

Otro de los principales mensajes del diálogo fue la necesidad de avanzar hacia una arquitectura internacional del financiamiento para la adaptación más coherente, complementaria y accesible. Los representantes de los fondos describieron los esfuerzos que vienen desarrollando para armonizar criterios y procesos, fortalecer la coordinación entre instituciones, promover el reconocimiento mutuo de mecanismos de acreditación y facilitar una programación más integrada entre fondos. Estas iniciativas buscan reducir la fragmentación del sistema, evitar duplicidades y ofrecer a los países trayectorias más claras para acceder a recursos a medida que avanzan desde la planificación hacia la ejecución de inversiones. En este contexto, las personas invitadas también analizaron cómo las estrategias de los fondos se están alineando con la Meta Global de Adaptación (GGA, por sus siglas en inglés) y con el Marco de los Emiratos Árabes Unidos para la Resiliencia Climática Global, destacando que la eficacia del sistema dependerá no solo de movilizar mayores recursos, sino también de fortalecer la coordinación institucional y responder de manera más ágil a las necesidades nacionales.

Las intervenciones de los representantes de países y de la NDC Partnership aportaron una perspectiva complementaria al identificar los principales obstáculos que continúan limitando el acceso al financiamiento. Entre ellos destacaron la complejidad de los procedimientos, la duración de los procesos de aprobación, la necesidad de fortalecer las capacidades técnicas e institucionales de las entidades nacionales y la importancia de consolidar mecanismos de coordinación entre los ministerios de ambiente, finanzas y planificación. Asimismo, varias personas participantes señalaron que el fortalecimiento del acceso debe ir acompañado de un incremento en la disponibilidad de recursos concesionales y basados en subvenciones, particularmente para los países más vulnerables, así como de modalidades de financiamiento más programáticas, predecibles y adaptadas a sus contextos nacionales. En conjunto, el diálogo puso de manifiesto que ampliar el acceso al financiamiento para la adaptación requerirá combinar reformas en la arquitectura financiera internacional con un fortalecimiento sostenido de las capacidades nacionales para diseñar, estructurar y ejecutar inversiones que respondan a las prioridades definidas por los países.

📖 De la teoría a la acción: ¿por qué la sociedad civil debe contribuir al testeo de los Indicadores de Belém rumbo al GST2?

La adopción de los 59 Indicadores de Adaptación de Belém (BAIs) en la COP30 aportó una de las últimas piezas del Marco de los Emiratos Árabes Unidos para la Resiliencia Climática Global (UAE – FGCR)   para medir el progreso del Objetivo Global de Adaptación (GGA). Sin embargo, los indicadores por sí solos no aseguran la representación de las comunidades: su utilidad real depende de ponerlos a prueba en el territorio.

Fundación Argentina 1.5 y Fundación Gran Chaco implementaron  un proceso piloto multinivel y sectorial en la provincia del Chaco, Argentina, enfocado en la cadena ganadera y la conservación del bioma. El foco estuvo en analizar  de qué manera algunas medidas y metas del borrador del Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático se correlacionan con la arquitectura métrica de Belém, incluyendo su vinculación con el Plan Nacional de Adaptación de Argentina. Concretamente, se testearon 9 BAIs a partir de 6 medidas priorizadas para el sector ganadero del Plan provincial, alineadas con 5 metas del UAE-FGCR.

¿Por qué este ejercicio sirve de referencia para la sociedad civil?

  1. Suma capacidades a nuestros gobiernos: poner a prueba los indicadores exige una arquitectura de datos que muchos Estados subnacionales o nacionales del Sur Global no logran desplegar por sí solos. La sociedad civil no solo debe monitorear, sino co-producir datos y acompañar técnicamente a los países y gobiernos subnacionales para acelerar sus sistemas de monitoreo, evaluación y aprendizaje.

  2. Evidencia la realidad multinivel y sectorial: las métricas globales pueden quedar alejadas de la realidad local. Al trabajar con los indicadores vinculados a un sector concreto (ganadería) y a un territorio vulnerable (el Gran Chaco), demuestra que la adaptación no ocurre en el vacío, sino en la intersección entre políticas nacionales, realidades provinciales y producción local.

  3. Visibiliza la importancia de la desagregación: el piloto documenta casos concretos – como el Sistema de Alerta Temprana Participativo del río Pilcomayo – donde mujeres, jóvenes y comunidades indígenas lideran la gestión comunitaria del agua y la difusión de alertas tempranas a través de radios locales y redes de conectividad comunitaria. Si el monitoreo global no exige datos desagregados por género, edad y etnia, esta evidencia de la verdadera acción adaptativa queda invisibilizada.


Tres lecciones estratégicas rumbo a la COP31 y el GST2

En la COP31 dará inicio el proceso hacia el Segundo Balance Global (GST2) y se avanzará en la implementación de la Visión Belém-Addis. Las organizaciones de la sociedad civil tenemos una oportunidad de aportar a dicho proceso si actuamos a tiempo:

  • Posicionarse como actor político, no solo técnico: las organizaciones de la sociedad civil que generamos evidencia empírica “de abajo hacia arriba” ganamos peso para incidir en cómo se ajustan los propios indicadores a nivel internacional, dejando de ser receptoras pasivas de formatos burocráticos diseñados en el Norte Global.

  • Exigir flexibilidad cualitativa sin perder rigurosidad: demostramos que usar metodologías como la propuesta por la Secretaría de la CMNUCC y aplicada en el NAP Expo 2026 – que desglosa la medición en Peligro (H), Acción (A) y Métrica (M) – permite capturar realidades territoriales complejas (como la cosecha de agua o la tenencia de la tierra como protección social) sin forzar agregaciones estadísticas irreales.

  • Fomentar más instancias de monitoreo participativo: el caso del Chaco prueba que la ciencia ciudadana, el monitoreo comunitario y los saberes ancestrales complementan los datos satelitales y suplen las lagunas de información pública.


Sumarse al testeo de los Indicadores de Belém es la estrategia más efectiva que tiene la sociedad civil para garantizar que el GST2 evalúe lo que verdaderamente importa: si las comunidades más vulnerables están hoy más protegidas que ayer.

Accedé a nuestro informe en Español y en Inglés.

📰 El niño nos alerta que la adaptación es prioritaria

Por Hazel Daniela Muñoz Alpizar (Costa Rica) y Adela Tuy (Guatemala)

Durante los últimos años, la comunidad científica y los organismos ambientales han insistido en la urgencia de que, además de impulsar acciones de mitigación, se dé prioridad a las iniciativas de adaptación, ya que muchos de los impactos del cambio climático ya son inevitables. Hemos evidenciado que estas advertencias son reales: el aumento de los huracanes en el mar Caribe, las sequías prolongadas en Centroamérica y la mayor frecuencia de ríos atmosféricos en el sur del continente son algunos ejemplos de ello. Este año, una nueva evidencia innegable de esta realidad es la llegada del fenómeno de El Niño, considerado uno de los eventos más intensos de los últimos años.

Según el Instituto Meteorológico Nacional de Costa Rica, se prevé que entre agosto y septiembre las temperaturas medias del país se sitúen alrededor de 1,5 °C por encima del promedio histórico, incrementándose gradualmente hasta alcanzar anomalías cercanas a 2 °C sobre lo normal en los meses siguientes Y en países como Guatemala, presenta un déficit de lluvia de hasta el 50%. Según el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), en los próximos meses aumentará la probabilidad de sequías y olas de calor. Asimismo, el Centro de Predicción Climática (CPC) proyecta que estas condiciones podrían extenderse hasta inicios de 2027..

El fenómeno de El Niño 2026-2027 ya presenta afectaciones a lo largo de la región latinoamericana. Este fenómeno recuerda la necesidad urgente de priorizar las acciones de adaptación y de dar continuidad a la agenda climática, especialmente en materia de financiamiento para la adaptación, ya que cada acción de adaptación requiere recursos financieros adicionales para fortalecer la resiliencia de las comunidades y de sus actividades económicas. 

Un ejemplo de esto lo podemos ver en el Plan de Acción para la atención del fenómeno de El Niño, bajo la coordinación de Fundecooperación en Costa Rica, el cual pretende capacitar a productores agrícolas para reducir los impactos y brindar opciones de financiamiento en materia de crédito, con el fin de que puedan adquirir la tecnología necesaria para disminuir los efectos del fenómeno de El Niño.

Iniciativas nacionales como las impulsadas por Fundecooperación reflejan cómo los acuerdos globales deben traducirse en acciones concretas en los territorios con mecanismos de financiamiento justos, que garanticen la resiliencia de las comunidades y sus medios de vida frente a un clima cada vez más cambiante. El fenómeno de El Niño en 2026 está golpeando fuerte a América Latina, Pero esta no es una crisis pasajera: es la nueva normalidad. Si no actuamos ya, los costos humanos, económicos y ambientales serán devastadores.

El Fellowship LAYCS es un programa de fortalecimiento de capacidades y liderazgo diseñado para apoyar a jóvenes líderes negros, indígenas y personas de color (BIPoC) de América Latina en la profundización de su participación en los espacios de política.

🇧🇷 Monitor de actos públicos sobre El Niño: cómo está respondiendo Brasil al fenómeno?  

Con el objetivo de contestar la inquietud presentada en la introducción de este boletín (¿qué tan preparados estamos realmente para un El Niño que ya se perfila como uno de los más intensos de las últimas décadas?), desde el Instituto Talanoa hemos lanzado el Monitor de Actos Públicos sobre El Niño. Se trata de una plataforma alimentada con datos públicos para monitorear en vivo las medidas de los gobiernos federal, estaduales y municipales en Brasil.

Acceda aquí: https://politicaporinteiro.org/el-nino/

✏️  Entendiendo las siglas

  • AF – Fondo de Adaptación (Adaptation Fund): Fondo financiero de la CMNUCC que apoya proyectos y programas de adaptación al cambio climático en países en desarrollo.

  • BAI – Indicadores de Adaptación de Belém (IAB): Nombre dado al conjunto de 59 indicadores adoptados durante la COP30 para apoyar el seguimiento del Objetivo Global de Adaptación (OGA).

  • GCF – Fondo Verde para el Clima (Green Climate Fund): Principal mecanismo financiero de la CMNUCC para apoyar proyectos de mitigación y adaptación en países en desarrollo.

  • GEF – Fondo para el Medio Ambiente Mundial (Global Environment Facility): Mecanismo financiero que apoya proyectos relacionados con el medio ambiente mundial y cambio climático.

  • GGA (OGA) – Objetivo Global de Adaptación (Global Goal on Adaptation): Objetivo establecido en el Acuerdo de París para fortalecer la capacidad de adaptación, aumentar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad al cambio climático.

  • Regla 16: Regla 16 del Reglamento de la Convención de Cambio Climático de las Naciones Unidas (CMNUCC) es un procedimiento que permite aplazar un tema de la agenda para un período de sesiones posterior cuando las Partes no logran alcanzar un acuerdo sobre ese asunto.

📆 Eventos pasados

📌 Lanzamiento de la investigación “Percepción de los brasileños sobre la adaptación climática”. 

Una parceria entre el Instituto Talanoa e IPSOS traen datos inéditos sobre la adaptación climática en Brasil, enfocando en cómo la población brasileña percibe las políticas de adaptación y cuales son las mejores formas de comunicarlo. https://www.youtube.com/watch?v=8Jr6Js0nSsM&t=20s

📆 Próximos eventos

📍 UNCCD COP17, Mongolia
🗓️ 17 a 28 de agosto
📌 La 17ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación se celebra en Ulán Bator, Mongolia. 

📍 2nd International Conference on Climate Resilient, Smart and Sustainable Futures, Zimbabwe
🗓️ August 12-14

📰 Notícias y articulos

📃 ¿La adaptación climática avanza? Sí, pero a paso de tortuga, artículo de Hazel y Adela, publicado por Ojo al Clima.
https://ojoalclima.com/articles/la-adaptacion-climatica-avanza-si-pero-a-paso-de-tortuga 

📃 Resultados de las sesiones intersesionales de la CMNUCC (SB64) en materia de financiamiento climático: visiones hacia la COP31
https://a1f7a9c2-c300-4bce-a10a-f8410b8932f0.filesusr.com/ugd/32948d_faccc37a134c494d9d01c90c9b2fd668.pdf 

📃 Handbook for Financial Institutions: Climate Adaptation Finance
https://gca.org/handbook-for-financial-institutions-climate-adaptation-finance/ 

📃 People understand what politicians don’t: the urgent need for climate adaptation
https://www.reuters.com/sustainability/climate-energy/why-we-need-invest-adaptation-same-time-climate-action–ecmii-2026-06-22/ 

📃 Briefing LAYCS: Adaptación en la SB64
udjkhttps://www.laycs.org/policy-briefings/post-sb64-briefing-adaptation/

📃 Midway Through a Tumultuous 2026, Where Do We Stand on International Public Climate Finance? https://www.nrdc.org/midway-through-tumultuous-2026-where-do-we-stand-international-public-climate-finance 

📃 Steps to Identify and Use Adaptation Indicators for National Monitoring, Evaluation and Learning Systems
https://napglobalnetwork.org/resource/steps-to-identify-and-use-adaptation-indicators-for-national-monitoring-evaluation-and-learning-systems/

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Fuerza de Tarea de Adaptación – una iniciativa colectiva regional para alcanzar acuerdos ambiciosos en la COP30

Colegas, amigos e aliados,

Um mês após Bonn, a agenda de adaptação continua deixando sinais mistos. Sua consolidação como prioridade política no discurso representou um importante avanço, mas o encerramento da SB64 deixou um balanço desanimador em relação ao Objetivo Global de Adaptação (GGA), finalizado sem consenso. Enquanto aguardamos voltar a discutir o GGA na COP31, os governos nacionais precisam começar a agir agora. Entramos na fase decisiva: transformar os compromissos políticos em capacidade real de preparação e resposta. Diante da possibilidade de um episódio de El Niño particularmente intenso, a América Latina e o Caribe têm a oportunidade de fortalecer desde já o planejamento preventivo, a coordenação multinível e ampliar o financiamento para adaptação.

Diante desse contexto, a partir da Força-Tarefa “Adaptação como Prioridade para a América Latina e o Caribe”, decidimos que julho não poderia ser apenas um mês de balanço técnico: também deveria ser um mês de chamados políticos claros. Por isso, promovemos uma carta dirigida às pessoas candidatas ao cargo de Secretário(a)-Geral das Nações Unidas, destacando a necessidade de colocar a adaptação climática no centro do próximo mandato e articulando as projeções do El Niño, os impactos crescentes das mudanças climáticas e as necessidades cada vez maiores de financiamento para adaptação como um mesmo desafio que afeta as comunidades mais vulnerabilizadas. Até o fechamento deste boletim, fomos além da nossa região: mais de 80 organizações de todas as regiões do mundo assinaram a carta, que será enviada nos próximos dias às candidaturas, reforçando a voz coletiva da região no debate sobre liderança climática na ONU.

Ao mesmo tempo, a Força-Tarefa levou a adaptação como prioridade regional diretamente ao centro da Belém Mission to 1.5, respondendo à convocatória de contribuições lançada pelas Presidências da COP e destacando que, em nossa região, avançar na implementação das NDCs e dos Planos Nacionais de Adaptação significa reduzir lacunas muito concretas entre planejamento e ação. Nossa contribuição se baseia na evidência de que, até janeiro de 2026, 23 dos 33 países da América Latina e do Caribe já apresentaram suas NDCs 3.0, 22 seus Relatórios Bienais de Transparência e 17 seus Planos Nacionais de Adaptação à UNFCCC, enquanto outros seis têm seus NAPs em processo; no entanto, a implementação continua desigual, subfinanciada e marcada por fortes assimetrias institucionais e territoriais. Nesse sentido, a Mission to 1.5 também é uma oportunidade para insistir que fortalecer a adaptação na região é, ao mesmo tempo, uma prioridade ambiental, de desenvolvimento, de equidade e de segurança.

Neste boletim de julho buscamos olhar para o que está acontecendo após Bonn: como os Indicadores de Adaptação de Belém começam a ser testados em países concretos, o que os principais fundos nos dizem sobre a arquitetura do financiamento para adaptação e como experiências territoriais evidenciam a distância entre as métricas globais e a vida cotidiana das comunidades. Ao fazer isso, queremos destacar uma ideia central: em um contexto de El Niño 2026–2027 e de decisões pendentes rumo à COP31, a força política da América Latina e do Caribe dependerá da nossa capacidade de conectar evidências técnicas, relatos comunitários e debates sobre financiamento em uma mesma agenda de adaptação como prioridade.

Somos uma rede com mais de 40 organizações de 13 países da América Latina e do Caribe. Se a sua organização ainda não faz parte da nossa Força-Tarefa e deseja somar esforços, o canal está aberto: adaptacao@institutotalanoa.org.

Com carinho,
Equipe da Força-Tarefa de Adaptação (Instituto Talanoa & Secretaria da CANLA)

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🔎 Em foco: Avança a implementação dos Indicadores de Adaptação de Belém (BAI) com experiências piloto de diferentes países

No dia 29 de julho, a UNFCCC e a Presidência da COP30 organizaram o webinar “Teste dos Indicadores de Adaptação de Belém: práticas emergentes e caminhos para sua implementação”. O evento reuniu representantes de governos, organismos internacionais e especialistas para trocar experiências sobre a aplicação dos 59 Indicadores de Adaptação de Belém (BAI), adotados na COP30 para apoiar o monitoramento do Objetivo Global de Adaptação (GGA), e debater os principais desafios e oportunidades para sua implementação nos contextos nacionais.

Uma mensagem transversal das discussões foi que a implementação dos BAI deve ser construída sobre os sistemas, políticas e capacidades que os países já possuem, em vez de criar processos paralelos. Os participantes concordaram que as experiências piloto são fundamentais para identificar lacunas metodológicas, fortalecer a disponibilidade de dados e adaptar o marco global às diferentes realidades nacionais, preservando o caráter voluntário, flexível e não prescritivo dos indicadores.

As apresentações também mostraram que já existem avanços concretos em diferentes regiões. O Brasil compartilhou os resultados preliminares de seu exercício piloto, voltado para avaliar a capacidade de reporte, a disponibilidade de dados e as lacunas metodológicas dos indicadores, e anunciou que esse trabalho será incorporado ao monitoramento do Plano Nacional de Adaptação (PNA), do Plano Clima, dos Relatórios Bienais de Transparência (BTR) e das Comunicações Nacionais. Por sua vez, o Grupo dos Países Menos Desenvolvidos (LDCs) apresentou uma abordagem gradual para a implementação dos BAI, baseada no aproveitamento dos sistemas, dados e políticas já existentes em cada país. A apresentação destacou a importância de adaptar o processo aos diferentes níveis de capacidade institucional e fortalecer a troca de experiências entre os países. A experiência do Grande Chaco (Argentina) ilustrou como os BAI podem ser aplicados a partir de uma perspectiva subnacional e setorial, oferecendo lições para sua operacionalização em diferentes contextos.

🌍 Diálogo sobre as oportunidades de acesso ao financiamento para adaptação oferecidas pelas entidades operacionais do Mecanismo Financeiro e pelo Fundo de Adaptação

No dia 14 de julho, o Comitê de Adaptação da Convenção-Quadro das Nações Unidas sobre Mudança do Clima (CQNUMC) realizou um diálogo temático para analisar as oportunidades de acesso ao financiamento para adaptação oferecidas pelas entidades operacionais do Mecanismo Financeiro e pelo Fundo de Adaptação. O encontro reuniu representantes do Fundo Verde para o Clima (GCF), do Fundo Global para o Meio Ambiente (GEF), do Fundo de Adaptação, de países e de organizações de apoio, com o objetivo de examinar como fortalecer o acesso aos recursos disponíveis, facilitar a transição do planejamento para a implementação da adaptação e melhorar a coordenação entre os principais mecanismos financeiros.

As intervenções dos três fundos evidenciaram uma visão compartilhada sobre a necessidade de consolidar uma abordagem baseada nas prioridades definidas pelos países e sustentada por um acompanhamento contínuo ao longo de todo o ciclo da adaptação. O GCF destacou o papel de seus programas de readiness, preparação de projetos e apoio à implementação dos Planos Nacionais de Adaptação (NAPs), bem como as reformas em andamento para fortalecer a coordenação entre os fundos, agilizar os processos de acreditação e aumentar a eficiência no desenvolvimento de projetos. Por sua vez, o GEF ressaltou seu papel na transformação das prioridades nacionais em investimentos concretos por meio de financiamento baseado em subvenções, com ênfase na implementação dos NAPs e na complementaridade com outros mecanismos financeiros. Já o Fundo de Adaptação destacou seu foco exclusivo em adaptação, o fortalecimento das entidades nacionais acreditadas, a adaptação liderada localmente e a inovação como mecanismos para demonstrar soluções que posteriormente possam ser ampliadas por outras fontes de financiamento. Em conjunto, as intervenções refletem um consenso sobre a importância de fortalecer as capacidades institucionais, consolidar carteiras de investimento e oferecer apoio contínuo desde o planejamento até a implementação.

Outro dos principais recados do diálogo foi a necessidade de avançar para uma arquitetura internacional de financiamento para adaptação mais coerente, complementar e acessível. Os representantes dos fundos descreveram os esforços em curso para harmonizar critérios e processos, fortalecer a coordenação entre instituições, promover o reconhecimento mútuo de mecanismos de acreditação e facilitar uma programação mais integrada entre os fundos. Essas iniciativas buscam reduzir a fragmentação do sistema, evitar duplicidades e oferecer aos países caminhos mais claros para acessar recursos à medida que avançam do planejamento para a execução dos investimentos. Nesse contexto, os participantes também analisaram como as estratégias dos fundos estão sendo alinhadas ao Objetivo Global de Adaptação (GGA) e ao Marco dos Emirados Árabes Unidos para a Resiliência Climática Global, destacando que a eficácia do sistema dependerá não apenas da mobilização de mais recursos, mas também do fortalecimento da coordenação institucional e da capacidade de responder de forma mais ágil às necessidades nacionais.

As intervenções dos representantes dos países e da NDC Partnership trouxeram uma perspectiva complementar ao identificar os principais obstáculos que continuam limitando o acesso ao financiamento. Entre eles, destacam-se a complexidade dos procedimentos, a duração dos processos de aprovação, a necessidade de fortalecer as capacidades técnicas e institucionais das entidades nacionais e a importância de consolidar mecanismos de coordenação entre os ministérios do meio ambiente, das finanças e do planejamento. Além disso, diversos participantes ressaltaram que o fortalecimento do acesso deve ser acompanhado por um aumento na disponibilidade de recursos concessionais e baseados em subvenções, especialmente para os países mais vulneráveis, bem como por modalidades de financiamento mais programáticas, previsíveis e adaptadas aos seus contextos nacionais. Em conjunto, o diálogo evidenciou que ampliar o acesso ao financiamento para adaptação exigirá combinar reformas na arquitetura financeira internacional com um fortalecimento contínuo das capacidades nacionais para desenhar, estruturar e executar investimentos alinhados às prioridades definidas pelos países.

📖  Da teoria à ação: por que a sociedade civil deve contribuir para o teste dos Indicadores de Belém rumo ao GST2?

A adoção dos 59 Indicadores de Adaptação de Belém (BAIs) na COP30 acrescentou uma das últimas peças do Marco dos Emirados Árabes Unidos para a Resiliência Climática Global (UAE-FGCR) para medir o progresso do Objetivo Global de Adaptação (GGA). No entanto, os indicadores, por si só, não garantem a representação das comunidades: sua utilidade real depende de serem testados nos territórios.

A Fundación Argentina 1.5 e a Fundación Gran Chaco implementaram um processo piloto multinível e setorial na província do Chaco, na Argentina, com foco na cadeia da pecuária e na conservação do bioma. O objetivo foi analisar de que forma algumas medidas e metas do rascunho do Plano Provincial de Resposta às Mudanças Climáticas se correlacionam com a arquitetura de métricas de Belém, incluindo sua vinculação ao Plano Nacional de Adaptação da Argentina. Concretamente, foram testados nove BAIs a partir de seis medidas priorizadas para o setor pecuário do plano provincial, alinhadas a cinco metas do UAE-FGCR.


Por que esse exercício serve de referência para a sociedade civil?

Fortalece as capacidades dos governos: testar os indicadores exige uma arquitetura de dados que muitos Estados subnacionais e nacionais do Sul Global ainda não conseguem desenvolver sozinhos. A sociedade civil não deve apenas monitorar, mas também coproduzir dados e oferecer apoio técnico aos países e governos subnacionais para acelerar seus sistemas de monitoramento, avaliação e aprendizagem.

Evidencia a realidade multinível e setorial: as métricas globais podem ficar distantes da realidade local. Ao trabalhar com indicadores vinculados a um setor específico (pecuária) e a um território vulnerável (o Grande Chaco), o piloto demonstra que a adaptação não ocorre de forma isolada, mas na interseção entre políticas nacionais, realidades provinciais e produção local.

Destaca a importância da desagregação dos dados: o piloto documenta casos concretos, como o Sistema Participativo de Alerta Precoce do rio Pilcomayo, nos quais mulheres, jovens e comunidades indígenas lideram a gestão comunitária da água e a disseminação de alertas precoces por meio de rádios locais e redes comunitárias de conectividade. Se o monitoramento global não exigir dados desagregados por gênero, idade e etnia, essas evidências da verdadeira ação adaptativa permanecerão invisíveis.

 

Três lições estratégicas rumo à COP31 e ao GST2

Na COP31 terá início o processo rumo ao Segundo Balanço Global (GST2) e avançará a implementação da Visão Belém-Addis. As organizações da sociedade civil têm uma oportunidade de contribuir para esse processo se agirem desde já:

  • Posicionar-se como ator político, e não apenas técnico: as organizações da sociedade civil que produzem evidências empíricas “de baixo para cima” ganham maior capacidade de incidência sobre a forma como os próprios indicadores são ajustados no âmbito internacional, deixando de ser receptoras passivas de formatos burocráticos concebidos no Norte Global.

     

  • Exigir flexibilidade qualitativa sem perder o rigor: demonstramos que o uso de metodologias como a proposta pela Secretaria da CQNUMC e aplicada na NAP Expo 2026, que desagrega a medição em Perigo (H), Ação (A) e Métrica (M), permite captar realidades territoriais complexas (como a captação de água ou a posse da terra como mecanismo de proteção social) sem recorrer a agregações estatísticas irreais.

     

  • Promover mais iniciativas de monitoramento participativo: o caso do Chaco demonstra que a ciência cidadã, o monitoramento comunitário e os conhecimentos ancestrais complementam os dados de satélite e ajudam a suprir lacunas nas informações públicas.


Participar do teste dos Indicadores de Belém é a estratégia mais eficaz de que a sociedade civil dispõe para garantir que o GST2 avalie aquilo que realmente importa: se as comunidades mais vulneráveis estão hoje mais protegidas do que estavam ontem.

Acesse nosso relatório em espanhol e em inglês.

📰 O El Niño nos alerta de que a adaptação é prioritária

Por Hazel Daniela Muñoz Alpizar (Costa Rica) e Adela Tuy (Guatemala)

Nos últimos anos, a comunidade científica e os organismos ambientais têm insistido na urgência de que, além de impulsionar ações de mitigação, sejam priorizadas iniciativas de adaptação, uma vez que muitos dos impactos das mudanças climáticas já são inevitáveis. As evidências mostram que esses alertas são reais: o aumento da intensidade dos furacões no mar do Caribe, as secas prolongadas na América Central e a maior frequência de rios atmosféricos no sul do continente são alguns exemplos. Neste ano, uma nova evidência incontestável dessa realidade é a chegada do fenômeno El Niño, considerado um dos eventos mais intensos dos últimos anos.

Segundo o Instituto Meteorológico Nacional da Costa Rica, entre agosto e setembro a temperatura média do país deverá ficar cerca de 1,5 °C acima da média histórica, aumentando gradualmente até atingir anomalias próximas de 2 °C acima do normal nos meses seguintes. Já em países como a Guatemala, o déficit de chuvas chega a 50%. De acordo com o Instituto Nacional de Sismologia, Vulcanologia, Meteorologia e Hidrologia (INSIVUMEH), nos próximos meses aumentará a probabilidade de secas e ondas de calor. Além disso, o Centro de Previsão Climática (CPC) projeta que essas condições poderão se estender até o início de 2027.

O fenômeno El Niño 2026–2027 já provoca impactos em diferentes partes da América Latina. Esse cenário reforça a necessidade urgente de priorizar ações de adaptação e dar continuidade à agenda climática, especialmente no que se refere ao financiamento para adaptação, uma vez que cada medida adaptativa requer recursos financeiros adicionais para fortalecer a resiliência das comunidades e de suas atividades econômicas.

Um exemplo disso é o Plano de Ação para o enfrentamento do fenômeno El Niño, coordenado pela Fundecooperación, na Costa Rica. A iniciativa busca capacitar produtores rurais para reduzir os impactos do fenômeno e oferecer opções de financiamento por meio de crédito, permitindo a aquisição de tecnologias capazes de minimizar seus efeitos.

Iniciativas nacionais como a promovida pela Fundecooperación demonstram como os acordos globais precisam se traduzir em ações concretas nos territórios, por meio de mecanismos de financiamento justos que garantam a resiliência das comunidades e de seus meios de vida diante de um clima cada vez mais instável. O fenômeno El Niño em 2026 está atingindo duramente a América Latina. No entanto, essa não é uma crise passageira: é a nova normalidade. Se não agirmos agora, os custos humanos, econômicos e ambientais serão devastadores.

O Fellowship LAYCS é um programa de fortalecimento de capacidades e liderança criado para apoiar jovens lideranças negras, indígenas e pessoas racializadas (BIPoC) da América Latina no aprofundamento de sua participação nos espaços de formulação de políticas públicas.

🇧🇷 Monitor de Atos Públicos sobre El Niño: como o Brasil está respondendo ao fenômeno?

Com o objetivo de responder à pergunta apresentada na introdução deste boletim (quão preparados estamos realmente para um El Niño que já se desenha como um dos mais intensos das últimas décadas?), o Instituto Talanoa lançou o Monitor de Atos Públicos sobre El Niño. Trata-se de uma plataforma alimentada com dados públicos para monitorar, em tempo real, as medidas adotadas pelos governos federal, estaduais e municipais no Brasil.

Acesse aqui: https://politicaporinteiro.org/el-nino/

✏️  Entendendo as siglas

AF – Fundo de Adaptação (Adaptation Fund): Fundo financeiro da CQNUMC que apoia projetos e programas de adaptação às mudanças climáticas em países em desenvolvimento.

BAI (IAB) –  Indicadores de Adaptação de Belém: Nome dado ao conjunto de 59 indicadores adotados durante a COP30 para apoiar o monitoramento do Objetivo Global de Adaptação (GGA).

GCF – Fundo Verde para o Clima (Green Climate Fund): Principal mecanismo financeiro da CQNUMC para apoiar projetos de mitigação e adaptação em países em desenvolvimento.

GEF – Fundo Global para o Meio Ambiente (Global Environment Facility): Mecanismo financeiro que apoia projetos relacionados ao meio ambiente global e às mudanças climáticas.

GGA (OGA) – Objetivo Global de Adaptação (Global Goal on Adaptation): Objetivo estabelecido no Acordo de Paris para fortalecer a capacidade de adaptação, aumentar a resiliência e reduzir a vulnerabilidade às mudanças climáticas.

Regra 16: Regra 16 do Regulamento da Convenção-Quadro das Nações Unidas sobre Mudança do Clima (CQNUMC), que permite adiar um item da agenda para uma sessão posterior quando as Partes não conseguem chegar a um acordo sobre determinado tema.

📆 Eventos passados

📌 Lançamento da pesquisa “Percepção dos brasileiros sobre a adaptação climática”.
Uma parceria entre o Instituto Talanoa e IPSOS traz dados inéditos sobre a adaptação climática no Brasil, com foco em como a população brasileira percebe as políticas de adaptação e quais são as melhores formas de comunicá-las.

https://www.youtube.com/watch?v=8Jr6Js0nSsM&t=20s

📆 Próximos eventos

📍 UNCCD COP17 – Mongólia
🗓️ 17 a 28 de agosto
📌 A 17ª Conferência das Partes da Convenção das Nações Unidas de Combate à Desertificação será realizada em Ulaanbaatar, na Mongólia.

📍 2nd International Conference on Climate Resilient, Smart and Sustainable Futures – Zimbábue
🗓️ 12 a 14 de agosto

📰 Notícias e artigos

📃 A adaptação climática está avançando? Sim, mas a passos de tartaruga, artigo de Hazel e Adela, publicado pelo Ojo al Clima.
https://ojoalclima.com/articles/la-adaptacion-climatica-avanza-si-pero-a-paso-de-tortuga

📃 Resultados das sessões intersessionais da CQNUMC (SB64) sobre financiamento climático: perspectivas rumo à COP31
https://a1f7a9c2-c300-4bce-a10a-f8410b8932f0.filesusr.com/ugd/32948d_faccc37a134c494d9d01c90c9b2fd668.pdf

📃 Handbook for Financial Institutions: Climate Adaptation Finance
https://gca.org/handbook-for-financial-institutions-climate-adaptation-finance/

📃 People understand what politicians don’t: the urgent need for climate adaptation
https://www.reuters.com/sustainability/climate-energy/why-we-need-invest-adaptation-same-time-climate-action–ecmii-2026-06-22/

📃 Briefing LAYCS: Adaptação na SB64
https://www.laycs.org/policy-briefings/post-sb64-briefing-adaptation/

📃 Midway Through a Tumultuous 2026, Where Do We Stand on International Public Climate Finance?
https://www.nrdc.org/midway-through-tumultuous-2026-where-do-we-stand-international-public-climate-finance

📃 Steps to Identify and Use Adaptation Indicators for National Monitoring, Evaluation and Learning Systems
https://napglobalnetwork.org/resource/steps-to-identify-and-use-adaptation-indicators-for-national-monitoring-evaluation-and-learning-systems/

📢 Quer compartilhar uma atualização no próximo boletim?

Envie um e-mail para: adaptacao@institutotalanoa.org

Força-Tarefa de Adaptaçãouma iniciativa coletiva regional para alcançar acordos ambiciosos na COP30

Colleagues, friends and allies,

One month after Bonn, the adaptation agenda continues to send mixed signals. Its consolidation as a political priority in global discourse represents an important step forward, yet the conclusion of SB64 left a disappointing outcome for the Global Goal on Adaptation (GGA), which ended without consensus. While we await the resumption of GGA negotiations at COP31, national governments must begin taking action now. We have entered the decisive phase: turning political commitments into real preparedness and response capacity. With the possibility of a particularly intense El Niño event ahead, Latin America and the Caribbean have an opportunity to strengthen preventive planning, enhance multilevel coordination, and scale up adaptation finance.

Against this backdrop, the Adaptation as a Priority for Latin America and the Caribbean Task Force decided that July could not be only a month for technical reflection, it also had to be a month for clear political calls to action. For this reason, we launched a letter addressed to the candidates for the position of United Nations Secretary-General, emphasizing the need to place climate adaptation at the center of the next mandate. The letter frames the projected impacts of El Niño, the growing consequences of climate change, and the increasing need for adaptation finance as interconnected challenges disproportionately affecting the world’s most vulnerable communities. By the time this newsletter went to press, our effort had extended well beyond our region: more than 80 organizations from every region of the world had endorsed the letter, which will be sent to the candidates in the coming days, reinforcing the collective voice of Latin America and the Caribbean in the global conversation on climate leadership at the UN.

At the same time, the Task Force brought adaptation as a regional priority directly into the Belém Mission to 1.5, responding to the call for inputs launched by the COP Presidencies. Our submission underscores that, in our region, advancing the implementation of NDCs and National Adaptation Plans (NAPs) means closing very concrete gaps between planning and action. It is grounded in the evidence that, by January 2026, 23 of the 33 countries in Latin America and the Caribbean had submitted their third-generation NDCs (NDC 3.0), 22 had submitted Biennial Transparency Reports (BTRs), and 17 had submitted National Adaptation Plans (NAPs) to the UN Framework Convention on Climate Change (UNFCCC), while six additional countries have NAPs under development. Yet implementation remains uneven, underfunded, and marked by significant institutional and territorial disparities. In this context, the Mission to 1.5 also represents an opportunity to reinforce that strengthening adaptation across the region is simultaneously an environmental, development, equity, and security priority.

In this July edition, we take a closer look at what has happened since Bonn: how the Belém Adaptation Indicators are beginning to be tested in different countries, what the major climate funds reveal about the evolving architecture of adaptation finance, and how local experiences expose the gap between global metrics and the daily realities of communities. In doing so, we highlight a central message: in the context of the 2026–2027 El Niño and the pending decisions on the road to COP31, the political strength of Latin America and the Caribbean will depend on our ability to connect technical evidence, community experiences, and adaptation finance discussions within a single, shared agenda that places adaptation at the forefront.

We are a network of more than 40 organizations from 13 countries across Latin America and the Caribbean. If your organization is not yet part of our Task Force and would like to join our efforts, we would be pleased to hear from you at adaptacao@institutotalanoa.org.

With appreciation,
Adaptation Task Force Team (Instituto Talanoa & CANLA Secretariat)

To receive our monthly bulletin,

🔎 In Focus: Belém Adaptation Indicators (BAIs) Advance Through Pilot Experiences Across Different Countries

On July 29, the UN Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) and the COP30 Presidency hosted the webinar “Testing the Belém Adaptation Indicators: Emerging Practices and Pathways for Implementation.” The event brought together government representatives, international organizations, and experts to exchange experiences on the implementation of the 59 Belém Adaptation Indicators (BAIs), adopted at COP30 to support monitoring of the Global Goal on Adaptation (GGA), and to discuss the main challenges and opportunities for their implementation at the national level.

A key message that emerged throughout the discussions was that the implementation of the BAIs should build on countries’ existing systems, policies, and capacities, rather than creating parallel processes. Participants agreed that pilot experiences are essential for identifying methodological gaps, strengthening data availability, and adapting the global framework to diverse national contexts while preserving the indicators’ voluntary, flexible, and non-prescriptive nature.

The presentations also demonstrated that concrete progress is already underway across different regions. Brazil shared the preliminary results of its pilot exercise, which assessed reporting capacity, data availability, and methodological gaps related to the indicators, and announced that this work will be integrated into the monitoring of the National Adaptation Plan (NAP), the Climate Plan (Plano Clima), Biennial Transparency Reports (BTRs), and National Communications. Meanwhile, the Least Developed Countries (LDC) Group presented a phased approach to BAI implementation based on leveraging each country’s existing systems, data, and policies. The presentation emphasized the importance of tailoring implementation to different levels of institutional capacity while strengthening knowledge exchange among countries. The Gran Chaco (Argentina) pilot illustrated how the BAIs can be applied through a subnational and sectoral approach, providing valuable lessons for their operationalization in different contexts.

🌍 Dialogue on Access to Adaptation Finance from the Operating Entities of the Financial Mechanism and the Adaptation Fund

On July 14, the UN Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) Adaptation Committee convened a thematic dialogue to explore opportunities for accessing adaptation finance provided by the operating entities of the Financial Mechanism and the Adaptation Fund. The event brought together representatives from the Green Climate Fund (GCF), the Global Environment Facility (GEF), the Adaptation Fund, governments, and supporting organizations to examine how to strengthen access to available resources, facilitate the transition from adaptation planning to implementation, and improve coordination among the main climate finance mechanisms.

The presentations by the three funds reflected a shared vision of the need to consolidate an approach driven by country-defined priorities and supported through continuous engagement across the entire adaptation cycle. The GCF highlighted the role of its Readiness Programme, project preparation support, and assistance for implementing National Adaptation Plans (NAPs), as well as ongoing reforms to strengthen coordination among climate funds, streamline accreditation processes, and improve project development efficiency. The GEF emphasized its role in translating national priorities into concrete investments through grant-based financing, with a strong focus on NAP implementation and complementarity with other financing mechanisms. Meanwhile, the Adaptation Fund underscored its exclusive focus on adaptation, strengthening nationally accredited entities, locally led adaptation, and innovation as pathways for demonstrating solutions that can later be scaled up through additional financing sources. Together, the presentations underscored broad consensus on the importance of strengthening institutional capacities, building investment pipelines, and providing sustained support from planning through implementation.

Another key takeaway from the dialogue was the need to move toward a more coherent, complementary, and accessible international architecture for adaptation finance. Representatives from the funds described ongoing efforts to harmonize criteria and procedures, strengthen institutional coordination, promote the mutual recognition of accreditation mechanisms, and enable more integrated programming across funds. These initiatives aim to reduce fragmentation, avoid duplication, and provide countries with clearer pathways to access financial resources as they move from planning to investment implementation. In this context, participants also discussed how the strategies of the different funds are being aligned with the Global Goal on Adaptation (GGA) and the UAE Framework for Global Climate Resilience (UAE-FGCR), emphasizing that the effectiveness of the system will depend not only on mobilizing greater financial resources, but also on strengthening institutional coordination and responding more effectively to national needs.

Representatives from governments and the NDC Partnership offered a complementary perspective by identifying the main barriers that continue to limit access to adaptation finance. These include the complexity of funding procedures, lengthy approval processes, the need to strengthen the technical and institutional capacities of national entities, and the importance of improving coordination among environment, finance, and planning ministries. Participants also stressed that improving access must be accompanied by increased availability of concessional and grant-based financing, particularly for the most vulnerable countries, as well as more programmatic, predictable, and context-responsive financing modalities. Overall, the dialogue highlighted that expanding access to adaptation finance will require combining reforms to the international financial architecture with sustained investments in national capacities to design, structure, and implement projects aligned with country-defined priorities.

📖 From Theory to Action: Why Civil Society Should Contribute to Testing the Belém Indicators on the Road to GST2

The adoption of the 59 Belém Adaptation Indicators (BAIs) at COP30 completed one of the final components of the UAE Framework for Global Climate Resilience (UAE-FGCR) for measuring progress toward the Global Goal on Adaptation (GGA). However, indicators alone cannot ensure that communities are adequately represented—their real value depends on how they are tested and applied on the ground.

Fundación Argentina 1.5 and Fundación Gran Chaco implemented a multi-level, sectoral pilot in Argentina’s Chaco Province, focusing on the livestock value chain and biome conservation. The initiative examined how selected measures and targets from the draft Provincial Climate Change Response Plan align with the Belém metrics framework, including their connection to Argentina’s National Adaptation Plan. Specifically, the pilot tested nine BAIs based on six priority measures for the livestock sector, aligned with five targets under the UAE-FGCR.

Why is this pilot relevant for civil society?

Strengthening government capacity: Testing the indicators requires a data architecture that many subnational and national governments across the Global South are still unable to develop on their own. Civil society’s role should go beyond monitoring—it should also include co-producing data and providing technical support to national and subnational governments to strengthen monitoring, evaluation, and learning systems.

Reflecting the realities of multi-level governance and sectoral implementation: Global metrics can easily become disconnected from local realities. By applying the indicators to a specific sector (livestock) and a vulnerable territory (the Gran Chaco), the pilot demonstrates that adaptation does not occur in isolation, but at the intersection of national policies, provincial realities, and local production systems.

Highlighting the importance of disaggregated data: The pilot documents concrete examples, such as the Participatory Early Warning System for the Pilcomayo River, in which women, youth, and Indigenous communities lead community-based water management and disseminate early warnings through local radio stations and community connectivity networks. Without globally required data disaggregated by gender, age, and ethnicity, these examples of meaningful adaptation action would remain invisible.

Three Strategic Lessons on the Road to COP31 and GST2

COP31 will mark the beginning of the process toward the Second Global Stocktake (GST2) and the implementation of the Belém-Addis Vision. Civil society organizations have a unique opportunity to contribute to this process by acting now:

  • Position themselves as political actors, not only technical ones: Civil society organizations that generate bottom-up empirical evidence strengthen their ability to influence how the indicators themselves evolve at the international level, rather than remaining passive recipients of bureaucratic frameworks designed in the Global North.

  • Advocate for qualitative flexibility without compromising rigor: The pilot demonstrates that methodologies such as the one proposed by the UNFCCC Secretariat and applied during NAP Expo 2026 – which breaks measurement into Hazard (H), Action (A), and Metric (M) – can capture complex territorial realities, such as water harvesting or land tenure as a form of social protection, without forcing unrealistic statistical aggregation.

  • Promote more participatory monitoring initiatives: The Chaco experience shows that citizen science, community-based monitoring, and Indigenous and traditional knowledge complement satellite data and help fill critical gaps in publicly available information.


Contributing to the testing of the Belém Adaptation Indicators is one of the most effective ways for civil society to help ensure that GST2 measures what truly matters: whether the world’s most vulnerable communities are better protected today than they were yesterday.

Read our report in Spanish and English

📰 El Niño Is a Wake-Up Call: Adaptation Must Be a Priority

By Hazel Daniela Muñoz Alpizar (Costa Rica) and Adela Tuy (Guatemala)

Over the past few years, the scientific community and environmental organizations have consistently emphasized the urgent need to prioritize adaptation alongside mitigation, as many of the impacts of climate change are already unavoidable. The evidence continues to confirm these warnings: stronger hurricanes in the Caribbean, prolonged droughts across Central America, and the increasing frequency of atmospheric rivers in the southern part of the continent are just a few examples. This year, another unmistakable sign of this reality is the arrival of the 2026–2027 El Niño, considered one of the strongest events in recent years.

According to the Costa Rican National Meteorological Institute, average temperatures between August and September are expected to be around 1.5°C above the historical average, gradually increasing to anomalies of nearly 2°C above normal in the following months. Meanwhile, countries such as Guatemala are already experiencing rainfall deficits of up to 50%. The National Institute of Seismology, Volcanology, Meteorology and Hydrology (INSIVUMEH) projects a higher likelihood of droughts and heat waves in the coming months, while the Climate Prediction Center (CPC) forecasts that these conditions could persist into early 2027.

The 2026–2027 El Niño is already affecting countries across Latin America. This situation underscores the urgent need to prioritize adaptation and maintain momentum on the climate agenda, particularly with regard to adaptation finance. Every adaptation measure requires additional financial resources to strengthen the resilience of communities and the economic activities on which they depend.

One example is the El Niño Action Plan coordinated by Fundecooperación in Costa Rica. The initiative aims to train agricultural producers to reduce the impacts of the phenomenon while expanding access to credit and financing so they can invest in technologies that help minimize climate-related losses.

National initiatives such as those led by Fundecooperación demonstrate how global agreements must be translated into concrete action on the ground through fair financing mechanisms that strengthen the resilience of communities and their livelihoods in an increasingly unstable climate. El Niño in 2026 is hitting Latin America hard. Yet this is not a temporary crisis—it is the new normal. If we fail to act now, the human, economic, and environmental costs will be devastating.

The LAYCS Fellowship is a capacity-building and leadership program designed to support Black, Indigenous, and People of Color (BIPoC) youth leaders across Latin America in strengthening their participation in climate policy processes.

🇧🇷 Public Action Monitor on El Niño: How Is Brazil Responding to the Phenomenon?

To help answer the question raised in this newsletter’s introduction—how prepared are we really for an El Niño event that is already shaping up to be one of the strongest in recent decades?—Instituto Talanoa has launched the Public Action Monitor on El Niño. The platform uses publicly available data to provide real-time monitoring of measures adopted by Brazil’s federal, state, and municipal governments in response to the phenomenon.

Access the platform here: https://politicaporinteiro.org/el-nino/

✏️ Acronyms at a glance

AFAdaptation Fund. A financial mechanism under the UNFCCC that supports climate adaptation projects and programs in developing countries.

BAIsBelém Adaptation Indicators. The set of 59 indicators adopted at COP30 to support monitoring of the Global Goal on Adaptation (GGA).

GCFGreen Climate Fund. The UNFCCC’s primary financial mechanism for supporting mitigation and adaptation projects in developing countries.

GEFGlobal Environment Facility. A financial mechanism that supports projects addressing global environmental challenges and climate change.

GGAGlobal Goal on Adaptation. The goal established under the Paris Agreement to enhance adaptive capacity, strengthen resilience, and reduce vulnerability to climate change.

Rule 16Rule 16 of the UNFCCC Rules of Procedure. A procedural rule that allows an agenda item to be deferred to a future session when Parties are unable to reach agreement.

📆 Past events

📌 Launch of the research “Brazilians’ perception of climate adaptation.” A partnership between Instituto Talanoa and IPSOS brings unprecedented data on climate adaptation in Brazil, focusing on how the Brazilian population perceives adaptation policies and the best ways to communicate them. https://www.youtube.com/watch?v=8Jr6Js0nSsM&t=20s

📆 Upcoming events

📍 UNCCD COP17 – Mongolia
🗓️ August 17–28
📌 The 17th Conference of the Parties to the United Nations Convention to Combat Desertification will take place in Ulaanbaatar, Mongolia.

📍 2nd International Conference on Climate Resilient, Smart and Sustainable Futures – Zimbabwe
🗓️ August 12–14

📰 News and Articles

📃 Is Climate Adaptation Moving Forward? Yes, But at a Snail’s Pace
An article by Hazel Muñoz and Adela Tuy, published by Ojo al Clima.
https://ojoalclima.com/articles/la-adaptacion-climatica-avanza-si-pero-a-paso-de-tortuga

📃 Outcomes of the UNFCCC SB64 Sessions on Climate Finance: Perspectives on the Road to COP31
https://a1f7a9c2-c300-4bce-a10a-f8410b8932f0.filesusr.com/ugd/32948d_faccc37a134c494d9d01c90c9b2fd668.pdf

📃 Handbook for Financial Institutions: Climate Adaptation Finance
https://gca.org/handbook-for-financial-institutions-climate-adaptation-finance/

📃 People Understand What Politicians Don’t: The Urgent Need for Climate Adaptation
https://www.reuters.com/sustainability/climate-energy/why-we-need-invest-adaptation-same-time-climate-action–ecmii-2026-06-22/

📃 LAYCS Briefing: Adaptation at SB64
https://www.laycs.org/policy-briefings/post-sb64-briefing-adaptation/

📃 Midway Through a Tumultuous 2026, Where Do We Stand on International Public Climate Finance?
https://www.nrdc.org/midway-through-tumultuous-2026-where-do-we-stand-international-public-climate-finance

📃 Steps to Identify and Use Adaptation Indicators for National Monitoring, Evaluation and Learning Systems
https://napglobalnetwork.org/resource/steps-to-identify-and-use-adaptation-indicators-for-national-monitoring-evaluation-and-learning-systems/

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Adaptation Task Forcea regional collective initiative to achieve ambitious agreements at COP30

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Equipe Editorial (Liuca Yonaha, Marta Salomon, Marco Vergotti, Renato Tanigawa, Taciana Stec, Daniel Porcel, Caio Victor Vieira, Beatriz Calmon e Rayandra Araújo).

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