Bonn, Alemania, 18 de junio de 2026
Más de 30 organizaciones de la sociedad civil de 13 países de América Latina y el Caribe, reunidas en la Fuerza de Tarea Adaptación como Prioridad, presentan un balance de los avances y desafíos observados durante las negociaciones de adaptación en la SB64 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
Aunque se reconocen algunos avances en procesos de adaptación, el cierre de la SB64 dejó un balance desalentador, especialmente por la falta de acuerdo sobre el Objetivo Global de Adaptación (GGA). La ausencia de consenso en el GGA evidencia que persisten desafíos importantes para garantizar que las negociaciones respondan a las necesidades y realidades de los países en desarrollo y de las comunidades más afectadas por la crisis climática.
Meta Global de Adaptación (GGA): Regla 16…
Lastimosamente, la negociación sobre el Objetivo Global de Adaptación en la SB64 concluyó bajo la Regla 16, tras la falta de consenso entre las Partes en Bonn, tanto en la sala de negociación técnica, como en el nível de jefes de delegación. A lo largo de dos semanas de negociaciones, consultas informales y nuevos textos de negociación, persistieron divergencias con relación al lenguaje sobre la meta de triplicar el financiamiento para adaptación en el texto del GGA (algo que siempre unió los países desarrollados), así como sobre la composición del grupo de expertos de la Visión Belém-Addis, responsables por iniciar el trabajo técnico para agregar metadata de los indicadores acordados en la COP30. En consecuencia, el tema será retomado en la próxima sesión, en la COP31, en Antalya.
“La aplicación de la Regla 16 al Objetivo Global de Adaptación (GGA) en Bonn es una señal de alerta para la gobernanza climática. Aplazar la definición de la composición y el mandato del grupo de trabajo técnico bajo la Visión Belém-Addis hasta la COP31 significa perder un tiempo precioso en el diseño de políticas de adaptación que necesitan aplicación inmediata. Tampoco podemos perder de vista uno de los ejes centrales que concentró parte de los debates en las salas de adaptación: el compromiso de triplicar el financiamiento para la adaptación no puede convertirse en letra muerta en Antalya.” – Rayandra Araújo, especialista en políticas climáticas del Instituto Talanoaa
“En nuestra opinión, debe cambiar la disputa sobre quién decide qué es técnico y qué es político dentro de la agenda de adaptación. Los países menos desarrollados deben seguir demostrando su liderazgo y sus necesidades de financiamiento, y nosotros, como sociedad civil, debemos ejercer presión para que nuestras voces no sean excluidas, ya que son nuestros territorios los que están sufriendo los desastres climáticos y los que necesitan una adaptación prioritaria. El alineamiento político sólo será posible con la participación de los grupos de expertos, de las partes y de nuestra participación como observadores y constituencies.” – Thaynah Gutierrez, Geledés Instituto da Mulher Negra
“Esta SB64 nos está dejando claro que hemos llegado al momento en donde el financiamiento para la adaptación ya no puede seguir siendo negociable. ¿De qué nos sirve seguir construyendo mecanismos y textos técnicos si no hay financiamiento para ejecutarlos? si los que necesitan el apoyo siguen siendo excluidos de los espacios de toma de decisión y ni enterados de lo que sucede en la atmósfera de la diplomacia climática. Estamos en un momento de la historia que exige reconocer que la complejidad de la adaptación climática no puede excluir ningún tipo de conocimiento, ni lo técnico, político y mucho el conocimiento de la sociedad civil. Salimos una vez más de Bonn sin que los países desarrollados tomen con seriedad la crisis que han causado.” – Adela Tuy Tuy y Hazel Muñoz Alpizar – Latin American Youth Climate Scholarship
“Los países del Norte Global han fallado en dar los próximos pasos para triplicar el financiamiento de adaptación en Bonn. Ante la ausencia de dinero público que fluya para proteger a las comunidades en la primera línea de la emergencia climática, y con el aumento de la deuda y el sofocamiento fiscal en el Sur Global, la responsabilidad será empujada una vez más al sector privado. Oxfam ha sido testigo de cómo la adaptación dejada a las fuerzas del mercado resulta en más desigualdades, donde los recursos para hacer frente a la crisis climática se concentran en manos de unos pocos, y el lucro decide qué vida vale la pena proteger. Esperamos sinceramente que el Norte Global pueda reconsiderar y honrar sus compromisos en la COP 31 de triplicar el financiamiento de adaptación: un salvavidas para la mayoría global.” – Mateo Adarve Zuluaga, Oxfam
“A agenda de adaptação esteve no centro dos debates em Bonn, em um momento em que os impactos da crise climática se tornam cada vez mais intensos e evidentes. As negociações correram em torno da Visão Belém-Addis, cujo objetivo é aprimorar os indicadores temáticos da Meta Global de Adaptação (GGA) até a COP32 na Etiópia e em torno do Baku Adaptation Roadmap, que se refere à implementação. Houve fortes divergências sobre o financiamento da adaptação e sobre o desenho da força-tarefa responsável pelos indicadores. Ao final, a falta consenso entre países acabou adiando as negociações para a COP31 na Turquia, o que significa um sinal político preocupante, diante da urgência em avançar a agenda de adaptação globalmente. Os próximos passos serão cruciais para dar qualidade aos indicadores, cuja implementação é voluntária, mas que podem servir como direcionamento para os países avançarem em ações concretas para se tornarem mais resilientes e reportarem essas medidas, provendo assim um panorama global sobre adaptação.” – Flavia Martinelli, especialista em mudanças climáticas, WWF-Brasil
El cierre de las discusiones sobre el Objetivo Global de Adaptación (GGA) sin consenso envía una señal profundamente preocupante para los países en desarrollo y para las comunidades más vulnerables, especialmente en un año en el que se prevé un episodio de El Niño de gran intensidad. La adaptación no puede ser esperar. Sin financiamiento adecuado, predecible y accesible, los planes nacionales de adaptación seguirán quedando en el papel, sin traducirse en acciones concretas para proteger vidas y medios de subsistencia. De cara a la COP31 en Turquía, los gobiernos deben demostrar voluntad política para cerrar la brecha entre los compromisos ya acordados y la implementación real. – Daniel Porcel, especialista en políticas climáticas del Instituto Talanoa
Programa de Trabajo de Nairobi (NWP): Avances importantes, pero con retrocesos en inclusión de grupos vulnerables
Reconocimos avances en las conclusiones del Programa de Trabajo de Nairobi, particularmente:
- El reconocimiento del trabajo realizado por el Secretariado y los socios del programa.
- La incorporación de lenguaje que fortalece las sinergias entre agendas y procesos de adaptación.
- Las referencias a la colaboración con órganos constituidos y al fortalecimiento de la cooperación institucional.
- La inclusión de un llamado a aumentar la participación de universidades e instituciones académicas, promoviendo una mayor diversidad regional.
- La permanencia de referencias a la cooperación entre distintos grupos y actores.
- Un llamado a los países desarrollados para proporcionar apoyo financiero a los países en desarrollo.
Sin embargo, las organizaciones expresan preocupación por la eliminación de referencias explícitas a personas afrodescendientes, pueblos indígenas, conocimientos tradicionales y otras consideraciones transversales fundamentales para una adaptación inclusiva y basada en derechos.
“La retirada de la mención a personas afrodescendientes del texto del Programa de Trabajo de Nairobi envía una señal política preocupante. El NWP orienta cómo el sistema climático identifica brechas de conocimiento, organiza evidencias sobre impactos y vulnerabilidad, y apoya decisiones de adaptación. Cuando los pueblos afrodescendientes, indígenas y las comunidades tradicionales desaparecen de este texto, sus realidades también corren el riesgo de desaparecer de las prioridades, los indicadores y la implementación. En una región marcada por el racismo ambiental y la desigualdad territorial, esto debilita la propia justicia climática.” – Mahryan Sampaio, fundadora y directora ejecutiva del Instituto Perifa Sustentável.
Comunicaciones de Adaptación (AdComms): Conclusión procedimental
En relación con las Comunicaciones de Adaptación (AdComms), las negociaciones concluyeron únicamente con resultados procedimentales. Las principales divergencias en las salas se referían al calendario y las modalidades para la revisión de las AdComms. Finalmente, las Partes acordaron conclusiones procedimentales y decidieron continuar las deliberaciones en la SB65/COP31, utilizando como base el borrador elaborado por las cofacilitadoras como documento informativo (informal note). Sin embargo, las conclusiones también dejan constancia de que aún no existe consenso sobre el contenido de dicho texto.
Si bien se elaboró una nota informal que podrá servir como base para futuras discusiones en la COP31. No obstante, las organizaciones observan que este resultado tiene un efecto similar a una regla 16, con la posibilidad de que también no sea aceptado como punto de partida en Turquia.
Comité de Adaptación: discusión pospuesta para la COP31
Las negociaciones sobre el Comité de Adaptación fueron remitidas a la COP31 desde el inicio de las sesiones. Las organizaciones reiteran la necesidad de racionalizar las agendas de negociación sin comprometer la calidad, la ambición ni la inclusividad de los procesos.
Fondo de Adaptación: avanza la transición para el Acuerdo de París, pero no hay consenso sobre gobernanza
En las negociaciones sobre el Fondo de Adaptación, las Partes lograron avances en aspectos técnicos relacionados con la transición del Fondo para servir exclusivamente al Acuerdo de París, incluyendo la actualización de sus términos de referencia y la planificación de futuras revisiones. Sin embargo, no fue posible alcanzar un acuerdo sobre la composición de la junta (board) del Fondo, uno de los temas políticamente más sensibles de la agenda.
La principal divergencia se centró alrededor de la representación de los países desarrollados y en desarrollo dentro de la gobernanza del Fondo. Mientras que los países en desarrollo defendieron mantener la actual distribución de escaños basada en la distinción entre países Anexo I y no Anexo II, varios países desarrollados propusieron utilizar las categorías más amplias de “desarrollados” y “en desarrollo”. Ante la falta de consenso, las Partes acordaron posponer la discusión para la COP31.
Este retraso genera incertidumbre sobre la transición completa del Fondo y podría afectar su capacidad futura para acceder a nuevas fuentes de financiamiento vinculadas al mecanismo de mercados de carbono del Artículo 6.4, que representa 5% de los créditos emitidos.
“La insuficiencia financiera del Fondo de Adaptación no puede seguir siendo rehén de una disputa política sobre gobernanza. Las comunidades más vulnerables no pueden esperar, y cada nuevo proyecto de adaptación financiado marca una diferencia real en la protección de vidas. El retraso en la transición completa del Fondo genera incertidumbre sobre su capacidad futura para acceder a nuevas fuentes de financiamiento, incluyendo los recursos provenientes del 5% de la venta de créditos de carbono bajo el Art. 6.4. Esto es especialmente preocupante en un contexto en el que las contribuciones voluntarias al Fondo han disminuido. Estos recursos podrían convertirse en una fuente importante para apoyar la implementación de la adaptación donde más se necesita.” – Daniel Porcel, especialista en política climática del Instituto Talanoa
Temas relacionados con los Países Menos Adelantados (LDCs)
Las discusiones sobre el Fondo de Adaptación y los asuntos relacionados con los Países Menos Adelantados registraron avances en la negociación de textos.
Las organizaciones valoran los progresos realizados, pero recuerdan que la implementación efectiva de la adaptación requiere recursos financieros nuevos, adicionales, previsibles y accesibles para los países y comunidades más vulnerables.
Un llamado a la acción rumbo a la COP31
Las organizaciones de América Latina y el Caribe enfatizan que la adaptación no puede seguir siendo tratada únicamente como una cuestión técnica. Los procesos actualmente en negociación deben traducirse en apoyo concreto para quienes ya enfrentan pérdidas, daños y riesgos crecientes derivados del cambio climático.
La región enfrenta sequías prolongadas, inundaciones extremas, pérdida de biodiversidad, inseguridad alimentaria y desplazamientos forzados. Frente a esta realidad, la implementación efectiva de la Meta Global de Adaptación requiere fortalecer los medios de implementación, garantizar la participación significativa de las comunidades afectadas y acelerar la toma de decisiones.
La Fuerza de Tarea reafirma su compromiso de seguir contribuyendo de manera constructiva a estos procesos y acompañar el camino hacia la COP31, con el objetivo de asegurar que la adaptación responda a las necesidades de las personas y territorios más vulnerables de América Latina y el Caribe.
“Creemos que la COP31 debe ser un espacio para avanzar en la implementación de una adaptación centrada en los derechos humanos; para que esto sea posible, necesitamos financiamiento climático de calidad que llegue a quienes más lo necesitan. No se puede hablar de adaptación climática sin combatir las desigualdades estructurales; por eso, cuando hablamos de indicadores y medios de implementación, debemos tener presente que estamos hablando de vidas, de ahí la urgencia del debate.” – Thales Machado, Conectas Direitos Humanos
“Si la COP30 se caracterizó por la elaboración de los Indicadores de Belém, el reto para la COP31 es garantizar que estos reflejen la realidad de las comunidades locales. Esto exige aumentar la transparencia de los procesos de adaptación y reconocer diferentes formas de conocimiento, incluyendo los datos generados por otros actores, como universidades, organizaciones de la sociedad civil y comunidades que conviven a diario con inundaciones, sequías, olas de calor y otros impactos climáticos. No habrá una adaptación justa sin una participación significativa en la generación de la evidencia que orienta las decisiones.” – Mariana de Paula, Instituto Decodifica
“Los intereses económicos del Norte Global no deben seguir guiando las negociaciones sobre adaptación. Al observar este proceso, queda claro que es estructuralmente imposible implementar la adaptación sin financiamiento. Para ello, se necesitan textos que reflejen ese financiamiento público y concesional. En otras palabras, sin recursos, enfrentar eventos extremos desde el Sur Global será más desafiante sin una reparación de las deudas.” – Kimberly Silva, Palmares Lab
COMUNICADO DE IMPRENSA – Força-Tarefa Adaptação como Prioridade para a América Latina e o Caribe
Bonn, Alemanha, 18 de junho de 2026
Mais de 30 organizações da sociedade civil de 13 países da América Latina e do Caribe, reunidas na Força-Tarefa Adaptação como Prioridade, apresentam um balanço dos avanços e desafios observados durante as negociações de adaptação na SB64 da Convenção-Quadro das Nações Unidas sobre Mudança do Clima (UNFCCC).
Embora alguns avanços em processos de adaptação sejam reconhecidos, o encerramento da SB64 deixou um balanço desalentador, especialmente pela falta de acordo sobre a Meta Global de Adaptação (GGA, na sigla em inglês). A ausência de consenso no GGA evidencia que persistem desafios importantes para garantir que as negociações respondam às necessidades e realidades dos países em desenvolvimento e das comunidades mais afetadas pela crise climática.
Meta Global de Adaptação (GGA): Regra 16…
Infelizmente, a negociação sobre a Meta Global de Adaptação na SB64 foi concluída sob a Regra 16, após a falta de consenso entre as Partes em Bonn, tanto na sala de negociação técnica quanto no nível dos chefes de delegação. Ao longo de duas semanas de negociações, consultas informais e novos textos de negociação, persistiram divergências em relação à linguagem sobre a meta de triplicar o financiamento para adaptação no texto do GGA (algo que sempre uniu os países em desenvolvimento), bem como sobre a composição do grupo de especialistas da Visão Belém-Addis, responsável por iniciar o trabalho técnico para agregar metadados aos indicadores acordados na COP30. Como consequência, o tema será retomado na próxima sessão, durante a COP31, em Antália.
“A aplicação da Regra 16 à Meta Global de Adaptação (GGA) em Bonn é um sinal de alerta para a governança climática. Adiar a definição da composição e do mandato do grupo de trabalho técnico sob a Visão Belém-Addis até a COP31 significa perder um tempo precioso no desenho de políticas de adaptação que precisam de implementação imediata. Também não podemos perder de vista um dos eixos centrais que concentrou parte dos debates nas salas de adaptação: o compromisso de triplicar o financiamento para adaptação não pode se transformar em letra morta em Antália.” – Rayandra Araújo, especialista em políticas climáticas do Instituto Talanoa
“Na nossa opinião, deve mudar a disputa sobre quem decide o que é técnico e o que é político dentro da agenda de adaptação. Os países menos desenvolvidos devem continuar demonstrando sua liderança e suas necessidades de financiamento e nós, como sociedade civil, devemos exercer pressão para que nossas vozes não sejam excluídas, pois são nossos territórios que estão sofrendo os desastres climáticos e que necessitam de adaptação prioritária. O alinhamento político só será possível com a participação dos grupos de especialistas, das Partes e da nossa participação como observadores e constituencies.” – Thaynah Gutierrez, Geledés Instituto da Mulher Negra
“Esta SB64 está deixando claro que chegamos ao momento em que o financiamento para adaptação já não pode continuar sendo negociável. De que serve continuar construindo mecanismos e textos técnicos se não há financiamento para executá-los? Se aqueles que necessitam de apoio continuam excluídos dos espaços de tomada de decisão e sequer sabem o que acontece na atmosfera da diplomacia climática. Estamos em um momento da história que exige reconhecer que a complexidade da adaptação climática não pode excluir nenhum tipo de conhecimento, nem o técnico, nem o político, e muito menos o conhecimento da sociedade civil. Saímos mais uma vez de Bonn sem que os países desenvolvidos levem a sério a crise que causaram.” – Adela Tuy Tuy e Hazel Muñoz Alpizar – Latin American Youth Climate Scholarship
“Os países do Norte Global falharam em dar os próximos passos para triplicar o financiamento para adaptação em Bonn. Diante da ausência de recursos públicos fluindo para proteger as comunidades na linha de frente da emergência climática, e com o aumento da dívida e do estrangulamento fiscal no Sul Global, a responsabilidade será empurrada mais uma vez para o setor privado. A Oxfam tem testemunhado como a adaptação deixada às forças do mercado resulta em mais desigualdades, onde os recursos para enfrentar a crise climática ficam concentrados nas mãos de poucos, e o lucro decide quais vidas merecem ser protegidas. Esperamos sinceramente que o Norte Global possa reconsiderar sua posição e honrar seus compromissos na COP31 de triplicar o financiamento para adaptação: uma linha de vida para a maioria global.” – Mateo Adarve Zuluaga, Oxfam
“A agenda de adaptação esteve no centro dos debates em Bonn, em um momento em que os impactos da crise climática se tornam cada vez mais intensos e evidentes. As negociações ocorreram em torno da Visão Belém-Addis, cujo objetivo é aprimorar os indicadores temáticos da Meta Global de Adaptação (GGA) até a COP32 na Etiópia, e em torno do Baku Adaptation Roadmap, que se refere à implementação. Houve fortes divergências sobre o financiamento da adaptação e sobre o desenho da força-tarefa responsável pelos indicadores. Ao final, a falta de consenso entre os países acabou adiando as negociações para a COP31 na Turquia, o que representa um sinal político preocupante diante da urgência de avançar a agenda de adaptação globalmente. Os próximos passos serão cruciais para dar qualidade aos indicadores, cuja implementação é voluntária, mas que podem servir como orientação para que os países avancem em ações concretas para se tornarem mais resilientes e reportarem essas medidas, oferecendo assim um panorama global sobre adaptação.” – Flavia Martinelli, especialista em mudanças climáticas, WWF-Brasil
O encerramento das discussões sobre a Meta Global de Adaptação (GGA) sem consenso envia um sinal profundamente preocupante para os países em desenvolvimento e para as comunidades mais vulneráveis, especialmente em um ano em que se prevê um episódio de El Niño de grande intensidade. A adaptação não pode esperar. Sem financiamento adequado, previsível e acessível, os planos nacionais de adaptação continuarão permanecendo no papel, sem se traduzirem em ações concretas para proteger vidas e meios de subsistência. Com vistas à COP31 na Turquia, os governos devem demonstrar vontade política para fechar a lacuna entre os compromissos já acordados e a implementação real. – Daniel Porcel, especialista em políticas climáticas do Instituto Talanoa
Programa de Trabalho de Nairobi (NWP): Avanços importantes, mas retrocessos na inclusão de grupos vulneráveis
Reconhecemos avanços nas conclusões do Programa de Trabalho de Nairobi, particularmente:
O reconhecimento do trabalho realizado pelo Secretariado e pelos parceiros do programa.
A incorporação de linguagem que fortalece as sinergias entre agendas e processos de adaptação.
As referências à colaboração com órgãos constituídos e ao fortalecimento da cooperação institucional.
A inclusão de um chamado para aumentar a participação de universidades e instituições acadêmicas, promovendo uma maior diversidade regional.
A manutenção de referências à cooperação entre diferentes grupos e atores.
Um chamado aos países desenvolvidos para fornecer apoio financeiro aos países em desenvolvimento.
No entanto, as organizações expressam preocupação com a eliminação de referências explícitas a pessoas afrodescendentes, povos indígenas, conhecimentos tradicionais e outras considerações transversais fundamentais para uma adaptação inclusiva e baseada em direitos.
“A retirada da menção às pessoas afrodescendentes do texto do Programa de Trabalho de Nairobi envia um sinal político preocupante. O NWP orienta como o sistema climático identifica lacunas de conhecimento, organiza evidências sobre impactos e vulnerabilidade e apoia decisões de adaptação. Quando os povos afrodescendentes, indígenas e as comunidades tradicionais desaparecem desse texto, suas realidades também correm o risco de desaparecer das prioridades, dos indicadores e da implementação. Em uma região marcada pelo racismo ambiental e pela desigualdade territorial, isso enfraquece a própria justiça climática.” – Mahryan Sampaio, fundadora e diretora executiva do Instituto Perifa Sustentável.
Comunicações de Adaptação (AdComms): Conclusão procedimental
Em relação às Comunicações de Adaptação (AdComms), as negociações concluíram apenas com resultados procedimentais. As principais divergências nas salas referiam-se ao calendário e às modalidades para a revisão das AdComms. Finalmente, as Partes acordaram conclusões procedimentais e decidiram continuar as deliberações na SB65/COP31, utilizando como base o rascunho elaborado pelas cofacilitadoras como documento informativo (informal note). No entanto, as conclusões também registram que ainda não existe consenso sobre o conteúdo desse texto.
Embora tenha sido elaborada uma nota informal que poderá servir de base para futuras discussões na COP31, as organizações observam que esse resultado produz um efeito semelhante ao de uma Regra 16, com a possibilidade de que também não seja aceito como ponto de partida na Turquia.
Comitê de Adaptação: discussão adiada para a COP31
As negociações sobre o Comitê de Adaptação foram remetidas à COP31 desde o início das sessões. As organizações reiteram a necessidade de racionalizar as agendas de negociação sem comprometer a qualidade, a ambição nem a inclusividade dos processos.
Fundo de Adaptação: avança a transição para o Acordo de Paris, mas não há consenso sobre governança
Nas negociações sobre o Fundo de Adaptação, as Partes alcançaram avanços em aspectos técnicos relacionados à transição do Fundo para servir exclusivamente ao Acordo de Paris, incluindo a atualização de seus termos de referência e o planejamento de futuras revisões. No entanto, não foi possível alcançar um acordo sobre a composição da junta diretiva (board) do Fundo, um dos temas politicamente mais sensíveis da agenda.
A principal divergência concentrou-se em torno da representação dos países desenvolvidos e em desenvolvimento dentro da governança do Fundo. Enquanto os países em desenvolvimento defenderam a manutenção da atual distribuição de assentos baseada na distinção entre países do Anexo I e não Anexo I, vários países desenvolvidos propuseram utilizar as categorias mais amplas de “desenvolvidos” e “em desenvolvimento”. Diante da falta de consenso, as Partes concordaram em adiar a discussão para a COP31.
Esse atraso gera incerteza sobre a transição completa do Fundo e poderá afetar sua capacidade futura de acessar novas fontes de financiamento vinculadas ao mecanismo de mercados de carbono do Artigo 6.4, que representa 5% dos créditos emitidos.
“A insuficiência financeira do Fundo de Adaptação não pode continuar refém de uma disputa política sobre governança. As comunidades mais vulneráveis não podem esperar, e cada novo projeto de adaptação financiado faz uma diferença real na proteção de vidas. O atraso na transição completa do Fundo gera incerteza sobre sua capacidade futura de acessar novas fontes de financiamento, incluindo os recursos provenientes dos 5% da venda de créditos de carbono sob o Art. 6.4. Isso é especialmente preocupante em um contexto em que as contribuições voluntárias ao Fundo diminuíram. Esses recursos poderiam se tornar uma importante fonte de apoio para a implementação da adaptação onde ela é mais necessária.” – Daniel Porcel, especialista em política climática do Instituto Talanoa
Temas relacionados aos Países Menos Desenvolvidos (LDCs)
As discussões sobre o Fundo de Adaptação e os assuntos relacionados aos Países Menos Desenvolvidos registraram avanços na negociação dos textos.
As organizações valorizam os progressos alcançados, mas lembram que a implementação efetiva da adaptação requer recursos financeiros novos, adicionais, previsíveis e acessíveis para os países e comunidades mais vulneráveis.
Um chamado à ação rumo à COP31
As organizações da América Latina e do Caribe enfatizam que a adaptação não pode continuar sendo tratada apenas como uma questão técnica. Os processos atualmente em negociação devem se traduzir em apoio concreto para aqueles que já enfrentam perdas, danos e riscos crescentes decorrentes da mudança do clima.
A região enfrenta secas prolongadas, inundações extremas, perda de biodiversidade, insegurança alimentar e deslocamentos forçados. Diante dessa realidade, a implementação efetiva da Meta Global de Adaptação requer o fortalecimento dos meios de implementação, a garantia da participação significativa das comunidades afetadas e a aceleração da tomada de decisões.
A Força-Tarefa reafirma seu compromisso de continuar contribuindo de forma construtiva para esses processos e de acompanhar o caminho rumo à COP31, com o objetivo de assegurar que a adaptação responda às necessidades das pessoas e dos territórios mais vulneráveis da América Latina e do Caribe.
“Cremos que a COP31 deve ser um espaço para avançar na implementação de uma adaptação centrada nos direitos humanos; para que isso seja possível, precisamos de financiamento climático de qualidade que chegue a quem mais precisa. Não se pode falar de adaptação climática sem combater as desigualdades estruturais; por isso, quando falamos de indicadores e meios de implementação, devemos ter presente que estamos falando de vidas, daí a urgência deste debate.” – Thales Machado, Conectas Direitos Humanos
“Se a COP30 foi caracterizada pela elaboração dos Indicadores de Belém, o desafio para a COP31 é garantir que eles reflitam a realidade das comunidades locais. Isso exige aumentar a transparência dos processos de adaptação e reconhecer diferentes formas de conhecimento, incluindo os dados gerados por outros atores, como universidades, organizações da sociedade civil e comunidades que convivem diariamente com inundações, secas, ondas de calor e outros impactos climáticos. Não haverá uma adaptação justa sem uma participação significativa na geração das evidências que orientam as decisões.” – Mariana de Paula, Instituto Decodifica
“Os interesses econômicos do Norte Global não devem continuar guiando as negociações sobre adaptação. Ao observar este processo, fica claro que é estruturalmente impossível implementar a adaptação sem financiamento. Para isso, são necessários textos que reflitam esse financiamento público e concessional. Em outras palavras, sem recursos, enfrentar eventos extremos a partir do Sul Global será mais desafiador sem uma reparação das dívidas.” – Kimberly Silva, Palmares Lab
PRESS RELEASE – Adaptation as a Priority for Latin America and the Caribbean Task Force
Bonn, Germany, 18 June 2026
More than 30 civil society organizations from 13 countries across Latin America and the Caribbean, gathered under the Adaptation as a Priority Task Force, present an assessment of the progress and challenges observed during the adaptation negotiations at SB64 of the United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC).
While some progress in adaptation processes is acknowledged, the conclusion of SB64 left a discouraging balance, particularly due to the lack of agreement on the Global Goal on Adaptation. The absence of consensus on the GGA demonstrates that significant challenges remain in ensuring that negotiations respond to the needs and realities of developing countries and the communities most affected by the climate crisis.
Global Goal on Adaptation: Rule 16…
Unfortunately, negotiations on the Global Goal on Adaptation at SB64 concluded under Rule 16 following the lack of consensus among Parties in Bonn, both in the technical negotiating room and at the level of Heads of Delegation. Throughout two weeks of negotiations, informal consultations, and successive negotiation texts, divergences persisted regarding language on the goal of tripling adaptation finance within the GGA text (an issue that consistently united developing countries), as well as on the composition of the Belém Addis Vision expert group, which is responsible for initiating the technical work of developing metadata for the indicators agreed at COP30. As a result, the issue will be taken up again at the next session, COP31, in Antalya.
“The application of Rule 16 to the Global Goal on Adaptation (GGA) in Bonn is a warning sign for climate governance. Postponing decisions on the composition and mandate of the technical working group under the Belém Addis Vision until COP31 means losing precious time in the design of adaptation policies that require immediate implementation. We must also not lose sight of one of the central issues that shaped discussions in the adaptation rooms: the commitment to triple adaptation finance cannot become a dead letter in Antalya.” – Rayandra Araújo, Climate Policy Specialist, Instituto Talanoa
“In our view, the dispute over who decides what is technical and what is political within the adaptation agenda must change. Least developed countries must continue demonstrating leadership and highlighting their financing needs, and we, as civil society, must exert pressure to ensure our voices are not excluded, because it is our territories that are experiencing climate disasters and require adaptation as a priority. Political alignment will only be possible with the participation of expert groups, Parties, and our involvement as observers and constituencies.” – Thaynah Gutierrez, Geledés Black Women’s Institute
“This SB64 makes it clear that we have reached a moment where adaptation finance can no longer remain negotiable. What is the purpose of continuing to build mechanisms and technical texts if there is no financing to implement them? If those who need support continue to be excluded from decision making spaces and remain unaware of what is happening within the atmosphere of climate diplomacy. We are at a moment in history that requires recognizing that the complexity of climate adaptation cannot exclude any form of knowledge, whether technical, political, or, above all, the knowledge of civil society. Once again, we leave Bonn without developed countries taking seriously the crisis they have caused.” – Adela Tuy Tuy and Hazel Muñoz Alpizar, Latin American Youth Climate Scholarship
“Global North countries failed to take the next steps toward tripling adaptation finance in Bonn. In the absence of public funding flowing to protect communities on the frontlines of the climate emergency, and amid increasing debt and fiscal constraints across the Global South, responsibility will once again be shifted to the private sector. Oxfam has witnessed how adaptation left to market forces results in greater inequalities, where resources to address the climate crisis become concentrated in the hands of a few and profit determines whose lives are worth protecting. We sincerely hope that the Global North will reconsider and honor its commitment at COP31 to triple adaptation finance: a lifeline for the global majority.” – Mateo Adarve Zuluaga, Oxfam
“Adaptation was at the center of discussions in Bonn at a time when the impacts of the climate crisis are becoming increasingly intense and visible. Negotiations revolved around the Belém Addis Vision, which aims to improve the thematic indicators of the Global Goal on Adaptation (GGA) by COP32 in Ethiopia, and around the Baku Adaptation Roadmap, which concerns implementation. Significant disagreements emerged regarding adaptation finance and the design of the task force responsible for the indicators. Ultimately, the lack of consensus among countries postponed negotiations until COP31 in Türkiye, sending a worrying political signal given the urgency of advancing the global adaptation agenda. The next steps will be crucial to ensure the quality of the indicators, whose implementation is voluntary but which can provide guidance for countries to advance concrete actions to become more resilient and report on those measures, thereby providing a global picture of adaptation.” – Flavia Martinelli, Climate Change Specialist, WWF Brazil
The conclusion of discussions on the Global Goal on Adaptation (GGA) without consensus sends a deeply concerning signal to developing countries and the most vulnerable communities, especially in a year in which a strong El Niño event is expected. Adaptation cannot wait. Without adequate, predictable, and accessible financing, National Adaptation Plans will remain on paper and will not be translated into concrete actions to protect lives and livelihoods. Looking ahead to COP31 in Türkiye, governments must demonstrate the political will necessary to close the gap between commitments already agreed and their actual implementation. – Daniel Porcel, Climate Policy Specialist, Instituto Talanoa
Nairobi Work Programme (NWP): important progress, but setbacks in the inclusion of vulnerable groups
We recognize progress in the conclusions of the Nairobi Work Programme, particularly:
- Recognition of the work carried out by the Secretariat and programme partners.
- The inclusion of language strengthening synergies among adaptation agendas and processes.
- References to collaboration with constituted bodies and strengthened institutional cooperation.
- The inclusion of a call to increase the participation of universities and academic institutions, promoting greater regional diversity.
- The retention of references to cooperation among different groups and stakeholders.
- A call for developed countries to provide financial support to developing countries.
However, organizations express concern regarding the removal of explicit references to people of African descent, Indigenous Peoples, traditional knowledge, and other cross cutting considerations that are fundamental to inclusive and rights based adaptation.
“The removal of references to people of African descent from the Nairobi Work Programme text sends a troubling political signal. The NWP guides how the climate regime identifies knowledge gaps, organizes evidence on impacts and vulnerability, and supports adaptation decision making. When people of African descent, Indigenous Peoples, and traditional communities disappear from this text, their realities also risk disappearing from priorities, indicators, and implementation. In a region marked by environmental racism and territorial inequality, this weakens climate justice itself.” – Mahryan Sampaio, Founder and Executive Director, Instituto Perifa Sustentável
Adaptation Communications (AdComms): Procedural conclusion
Regarding Adaptation Communications (AdComms), negotiations concluded with procedural outcomes only. The main divergences in the negotiating rooms concerned the timeline and modalities for the review of AdComms. Ultimately, Parties agreed on procedural conclusions and decided to continue deliberations at SB65/COP31, using the draft text prepared by the co facilitators as an informal note. However, the conclusions also record that there is still no consensus on the content of that text.
Although an informal note was produced and may serve as a basis for future discussions at COP31, organizations observe that this outcome has a similar effect to Rule 16, with the possibility that it may also not be accepted as a starting point in Türkiye.
Adaptation Committee: Discussion postponed to COP31
Negotiations on the Adaptation Committee were referred to COP31 from the outset of the sessions. Organizations reiterate the need to streamline negotiation agendas without compromising the quality, ambition, or inclusiveness of the processes.
Adaptation Fund: Progress on the transition to the Paris Agreement, but no consensus on governance
In negotiations on the Adaptation Fund, Parties made progress on technical aspects related to the Fund’s transition to exclusively serve the Paris Agreement, including updates to its terms of reference and the planning of future reviews. However, it was not possible to reach an agreement on the composition of the Fund’s Board, one of the most politically sensitive issues on the agenda.
The main divergence centered on the representation of developed and developing countries within the Fund’s governance structure. While developing countries defended maintaining the current distribution of seats based on the distinction between Annex I and non Annex I countries, several developed countries proposed using the broader categories of “developed” and “developing.” In the absence of consensus, Parties agreed to postpone the discussion until COP31.
This delay creates uncertainty regarding the Fund’s full transition and could affect its future ability to access new sources of finance linked to the Article 6.4 carbon market mechanism, which allocates 5 percent of issued carbon credits.
“The financial shortfall of the Adaptation Fund cannot continue to be held hostage by a political dispute over governance. The most vulnerable communities cannot wait, and every new adaptation project financed makes a real difference in protecting lives. Delays in the Fund’s full transition create uncertainty about its future ability to access new sources of finance, including resources generated through the 5 percent share of proceeds from carbon credit transactions under Article 6.4. This is particularly concerning in a context where voluntary contributions to the Fund have been declining. These resources could become an important source of support for implementing adaptation where it is needed most.” – Daniel Porcel, Climate Policy Specialist, Instituto Talanoa
Matters related to Least Developed Countries (LDCs)
Discussions on matters related to Least Developed Countries registered progress in text negotiations.
Organizations welcome the progress achieved but recall that effective adaptation implementation requires new, additional, predictable, and accessible financial resources for the most vulnerable countries and communities.
A call to action on the road to COP31
Organizations from Latin America and the Caribbean emphasize that adaptation cannot continue to be treated solely as a technical issue. The processes currently under negotiation must translate into concrete support for those already facing increasing losses, damages, and risks resulting from climate change.
The region faces prolonged droughts, extreme flooding, biodiversity loss, food insecurity, and forced displacement. In light of this reality, effective implementation of the Global Goal on Adaptation requires strengthening the means of implementation, ensuring meaningful participation of affected communities, and accelerating decision making.
The Task Force reaffirms its commitment to continue contributing constructively to these processes and to accompany the road to COP31, with the objective of ensuring that adaptation responds to the needs of the most vulnerable people and territories across Latin America and the Caribbean.
“We believe COP31 must be a space to advance the implementation of adaptation centered on human rights. To make this possible, we need quality climate finance that reaches those who need it most. It is impossible to talk about climate adaptation without addressing structural inequalities. Therefore, when we discuss indicators and means of implementation, we must remember that we are talking about lives, which is why this debate is so urgent.” – Thales Machado, Conectas Human Rights
“If COP30 was defined by the development of the Belém Indicators, the challenge for COP31 is to ensure that they reflect the realities of local communities. This requires increasing transparency in adaptation processes and recognizing different forms of knowledge, including data generated by other actors such as universities, civil society organizations, and communities that live every day with floods, droughts, heat waves, and other climate impacts. There will be no just adaptation without meaningful participation in the generation of evidence that guides decision making.” – Mariana de Paula, Instituto Decodifica
“The economic interests of the Global North must not continue to drive adaptation negotiations. Looking at this process, it becomes clear that adaptation is structurally impossible to implement without financing. This requires texts that reflect public and concessional finance. In other words, without resources, confronting extreme events from the Global South will become increasingly challenging in the absence of meaningful debt redress and climate justice.” – Kimberly Silva, Palmares Lab