La adaptación gana momento en la Africa Climate Week: organizaciones latinoamericanas fijan expectativas para la COP30

Versión en Español

|

(O conteúdo que você vai ler a seguir é feito totalmente por humanos, e para humanos)

Miembros de la FT presentes en la Africa Climate Week. Foto: Instituto Talanoa/Divulgação

Addis Abeba, 8 de septiembre de 2025 – La Fuerza de Tarea Adaptación como Prioridad rumbo a la COP30, que reúne a más de 40 organizaciones a través de la Climate Action Network Latinoamérica (CAN-LA), concluyó su participación en la Africa Climate Week (ACW) con un llamado claro: la COP30 en Belém debe asegurar un resultado creíble y ambicioso en materia de adaptación.

A diferencia de Bonn, donde hubo dificultad incluso para aprobar borradores de texto, el clima político en Addis Abeba fue mucho más constructivo. Todos los grupos negociadores estuvieron representados, así como observadores de la sociedad civil, y se percibió con claridad que la adaptación está ganando momento.

Las presidencias de la COP29 y COP30 lideraron consultas y talleres sobre financiamiento, planes de adaptación, impactos y vulnerabilidades. En este marco, la Fuerza de Tarea destacó la necesidad de enviar señales políticas claras que movilicen recursos, generen confianza y fortalezcan alianzas entre gobiernos, sector privado, bancos multilaterales y sociedad civil.

En la Africa Climate Week quedó claro que la adaptación ya no es un tema marginal: estuvo presente en todas las salas de diálogo, marcando un cambio político importante hacia Belém.

Natalie Unterstell, presidenta del Instituto Talanoa (Brasil), organización que coordina la Fuerza de Tarea, destacó: “La adaptación se ha convertido en un componente esencial de la transición. Para que la COP30 sea creíble, debemos pasar de impulsos fragmentados a un financiamiento previsible y sistémico que realmente normalice la adaptación. Ojala sea un marco”

Sandra Guzmán, directora de GFLAC (Mexico), recalcó: “La adaptación es una condición crítica para el Sur Global y definir una meta global es un imperativo. Pero no puede acordarse sin el financiamiento necesario para implementarla. Por eso una clara meta de financiamiento para adaptación, incluida, pero no solo, dentro de la Ruta de Bakú a Belém para movilizar 1.3 billones de dólares, es urgente. Por eso una clara meta de financiamiento para adaptación, incluida, pero no solo, dentro de la Ruta de Bakú a Belém para movilizar 1.3 billones de dólares, es urgente. La COP30 es nuestra mayor oportunidad para lograrlo.”

Adela Esther Tuy Tuy, mujer indígena de la comunidad Maya Kaqchikel de Guatemala y miembro de la Latin American Youth Climate Scholarship (LAYCS), afirmó: “En la Africa Climate Week, el financiamiento para la adaptación estuvo en el centro de las discusiones. Este impulso debe traducirse en la COP30 en un compromiso concreto de los países desarrollados, garantizando que el apoyo financiero llegue a los más vulnerables, incluidos los pueblos indígenas, que son tanto defensores directos del medio ambiente como guardianes de soluciones.”

Mariana de Paula, directora de Decodifica (Brasil), destacó: “Terminamos la Africa Climate Week en diálogos muy importantes que mostraron que el desafío no es sólo planificar, sino implementar. En países como Togo, Uganda y Malawi ya existen avances significativos en los Planes Nacionales de Adaptación (NAPs): desde prioridades regionales hasta NAPs sectoriales en salud, agricultura y agua. Pero todos enfrentan un punto común: transformar prioridades en proyectos concretos, garantizar transparencia en la gestión de recursos y movilizar financiamiento adicional. Para que esto sea posible, es fundamental fortalecer la producción de datos locales, capaces de orientar planes que realmente respondan a las vulnerabilidades de cada territorio.”

Pilar Bueno, directora de Argentina 1.5 (Argentina), afirmó: “La COP30 consolidará la relevancia de la adaptación como pilar del Acuerdo de París, mediante la plena implementación de la Meta Global de Adaptación, sus submetas e indicadores en todos los niveles de la acción climática. Es un llamada de urgencia pero también de esperanza desde America Latina y el Caribe, en la convicción de los beneficios económicos, sociales y ambientales de la adaptación. Esta COP tendrá el desafío de lograr resultados de adaptación con foco en las personas, sus aprendizajes, necesidades y desafíos”.

Puntos clave defendidos por la Fuerza de Tarea:

  • Meta Global de Adaptación (en inglés, GGA): lograr un acuerdo sólido con indicadores claros y medibles, incluso medios de implementación. El GGA no puede reducirse a una lista de indicadores que se convierta en un ejercicio tecnocrático, desconectado de las personas y de los ecosistemas más vulnerables. América Latina lo dice con claridad: la adaptación se mide con justicia, con contexto y con medios de implementación acordes al desafío.

  • Financiamiento: establecer una meta colectiva para adaptación y resiliencia, implementada con compromisos concretos de los países desarrollados hacia 2030 y mecanismos amplios de financiamiento.

  • Planes Nacionales de Adaptación (NAPs): integrarlos plenamente a él GGA y a los instrumentos financieros globales, acelerando su implementación y tratando la preparación (readiness) como inversión continua. Que los NAPs integren raza, género, edad, personas con discapacidad, así como territorio y estilos de vida.

  • Hoja de Ruta de Bakú sobre Adaptación (BAR): evitar la fragmentación de la agenda global, la duplicación de esfuerzos y convertir el BAR en un marco estructurador que brinde coordinación, claridad y rendición de cuentas.

  • Señales políticas fuertes: los gobiernos deben alinear ministros, estructuras nacionales (incluso plataformas-país) y decisiones que transmitan confianza y atraigan recursos.

  • Comunicación: la adaptación ya no es la “hermana menor” de la acción climática; es parte esencial de la transición y debe realizarse ahora.

  • Adaptación antirracista: reconocer y enfrentar las desigualdades históricas y estructurales que agravan la vulnerabilidad frente a la crisis climática es esencial. La adaptación debe ser antirracista en todas sus dimensiones. En este sentido, defendemos que el GGA incorpore justicia racial, para una implementación efectiva y que refleje las necesidades de los territorios.

Versão em Português

Adaptação ganha força na Africa Climate Week: organizações latino-americanas definem expectativas para a COP30

Addis Abeba, 8 de setembro de 2025 – A Força-Tarefa Adaptação como Prioridade rumo à COP30, que reúne mais de 40 organizações por meio da Climate Action Network Latinoamérica (CAN-LA), concluiu sua participação na Africa Climate Week (ACW) com um chamado claro: a COP30, em Belém, precisa assegurar um resultado credível e ambicioso em matéria de adaptação.

Diferentemente de Bonn, onde houve dificuldade até para aprovar rascunhos de texto, o clima político em Addis Abeba foi muito mais construtivo. Todos os grupos negociadores estiveram representados, assim como observadores da sociedade civil, e ficou evidente que a adaptação está ganhando força.

As presidências da COP29 e da COP30 lideraram consultas e oficinas sobre financiamento, planos de adaptação, impactos e vulnerabilidades. Nesse contexto, a Força-Tarefa destacou a necessidade de enviar sinais políticos claros que mobilizem recursos, gerem confiança e fortaleçam alianças entre governos, setor privado, bancos multilaterais e sociedade civil .

Na África Climate Week ficou evidente que a adaptação deixou de ser tema marginal: esteve presente em todas as salas de diálogo, marcando uma mudança política importante em direção a Belém.

  • Natalie Unterstell, presidenta do Instituto Talanoa (Brasil), organização que coordena a Força-Tarefa, destacou:
    “A adaptação se tornou um componente essencial da transição. Para que a COP30 seja credível, precisamos passar de impulsos fragmentados para um financiamento previsível e sistêmico que realmente normalize a adaptação. Que seja esse o marco.”

  • Sandra Guzmán, diretora do GFLAC (México), reforçou:
    “A adaptação é uma condição crítica para o Sul Global e definir uma meta global é um imperativo. Mas isso não pode ser acordado sem o financiamento necessário para implementá-la. Por isso, uma meta clara de financiamento para adaptação — incluída, mas não apenas, dentro da Rota de Baku a Belém para mobilizar US$ 1,3 trilhão — é urgente. A COP30 é nossa maior oportunidade para conseguir isso.”

  • Adela Esther Tuy Tuy, indígena maia kaqchikel da Guatemala e integrante da Latin American Youth Climate Scholarship (LAYCS), afirmou:
    “Na Africa Climate Week, o financiamento para adaptação esteve no centro das discussões. Esse impulso deve se traduzir na COP30 em um compromisso concreto dos países desenvolvidos, garantindo que o apoio chegue aos mais vulneráveis, incluindo os povos indígenas, que são tanto defensores diretos do meio ambiente quanto guardiões de soluções.”

  • Mariana de Paula, diretora da Decodifica (Brasil), ressaltou:
    “Encerramos a Africa Climate Week em diálogos muito importantes que mostraram que o desafio não é apenas planejar, mas implementar. Em países como Togo, Uganda e Malawi já existem avanços significativos nos Planos Nacionais de Adaptação (NAPs): desde prioridades regionais até NAPs setoriais em saúde, agricultura e água. Mas todos enfrentam um ponto comum: transformar prioridades em projetos concretos, garantir transparência na gestão de recursos e mobilizar financiamento adicional. Para isso, é fundamental fortalecer a produção de dados locais, capazes de orientar planos que realmente respondam às vulnerabilidades de cada território.”

  • Pilar Bueno, diretora da Argentina 1.5 (Argentina), completou:
    “A COP30 consolidará a relevância da adaptação como pilar do Acordo de Paris, por meio da plena implementação da Meta Global de Adaptação, suas submetas e indicadores em todos os níveis da ação climática. É um chamado de urgência, mas também de esperança da América Latina e do Caribe, na convicção dos benefícios econômicos, sociais e ambientais da adaptação. Esta COP terá o desafio de alcançar resultados de adaptação com foco nas pessoas, seus aprendizados, necessidades e desafios.”

Pontos-chave defendidos pela Força-Tarefa:

  • Meta Global de Adaptação (GGA): alcançar um acordo sólido com indicadores claros e mensuráveis, incluindo meios de implementação. O GGA não pode se reduzir a uma lista tecnocrática de indicadores, desconectada das pessoas e ecossistemas mais vulneráveis. A América Latina diz com clareza: adaptação se mede com justiça, com contexto e com recursos adequados ao desafio.

     

  • Financiamento: estabelecer uma meta coletiva para adaptação e resiliência, implementada com compromissos concretos dos países desenvolvidos até 2030, com mecanismos amplos de financiamento.

     

  • Planos Nacionais de Adaptação (NAPs): integrá-los plenamente ao GGA e aos instrumentos financeiros globais, acelerando sua implementação e tratando a preparação (readiness) como investimento contínuo. Que os NAPs incorporem raça, gênero, idade, pessoas com deficiência, território e modos de vida.

     

  • Rota de Baku sobre Adaptação (BAR): evitar fragmentação da agenda global e duplicação de esforços, transformando a BAR em um marco estruturador que traga coordenação, clareza e prestação de contas.

     

  • Sinais políticos fortes: governos devem alinhar ministros, estruturas nacionais (incluindo plataformas-país) e decisões que transmitam confiança e atraiam recursos.

     

  • Comunicação: adaptação não é a “irmã menor” da ação climática; é parte essencial da transição e deve acontecer agora.

     

  • Adaptação antirracista: reconhecer e enfrentar desigualdades históricas e estruturais que ampliam vulnerabilidades frente à crise climática é essencial. Defendemos que o GGA incorpore justiça racial, para uma implementação efetiva que reflita as necessidades dos territórios.

 

Equipe Editorial (Liuca Yonaha, Marta Salomon, Marco Vergotti, Renato Tanigawa, Taciana Stec, Daniel Porcel, Caio Victor Vieira, Beatriz Calmon e Rayandra Araújo).

Assine nossa newsletter

Compartilhe esse conteúdo

Apoio

Realização

Apoio